Bitcoin (BTC) opera este jueves con una suba del 0,3% y cotiza en torno a los u$s77.500, encaminado a cerrar la semana con una pérdida del 4%. La combinación de una nueva oleada de liquidaciones en posiciones apalancadas, la persistente incertidumbre en torno a las negociaciones entre EEUU e Irán y la suba de los rendimientos de los bonos del Tesoro norteamericano deterioraron el apetito por activos de riesgo.
El resto del mercado opera de manera mixta. Ether (ETH) sube un 07% hasta los u$s2.129, en tanto que XRP retrocedió un 0,2% a u$s1,366. Solana (SOL) avanzó un 2,1%, mientras que Cardano (ADA) y Polygon (POL) subieron un 1% cada una. Dogecoin (DOGE) cotizó sin cambios.
Medio Oriente sigue pesando
El frente geopolítico sigue siendo el principal factor de presión. Funcionarios de ambos países reconocieron esta semana "algunas buenas señales" en las conversaciones orientadas a reducir las tensiones, pero los puntos de fricción centrales permanecen sin resolución.
El líder supremo iraní reafirmó que Teherán no resignará sus reservas de uranio enriquecido, mientras que el secretario de Estado Marco Rubio rechazó de plano las propuestas que implicaban el cobro de peajes a los buques que transitan el Estrecho de Ormuz.
La incertidumbre derivó en un repunte del precio del petróleo que reavivó los temores inflacionarios y redujo el interés por los activos especulativos. En ese contexto, el mercado recortó sus expectativas de recortes de tasas por parte de la Reserva Federal (Fed) para lo que resta del año: los mayores precios de la energía amenazan con mantener la inflación por encima del objetivo del 2%.
u$s200 millones en liquidaciones en 24 horas
La presión bajista se amplificó por el lado técnico. Según datos de CoinGlass, en las últimas 24 horas se liquidaron posiciones apalancadas en criptomonedas por un total de u$s200 millones, una cifra que refleja el nivel de apalancamiento acumulado durante el rebote de las últimas semanas y la vulnerabilidad del mercado ante movimientos adversos.
Los analistas identificaron la zona de u$s76.000-u$s77.000 como el soporte relevante a defender en el corto plazo. Una recuperación sostenida por encima de los u$s80.000 sería la señal necesaria para retomar el impulso alcista, aunque ese escenario luce lejano mientras persistan las tensiones geopolíticas y la incertidumbre monetaria.
El lado positivo es que las compras institucionales y los flujos hacia los fondos cotizados (ETF) de Bitcoin al contado continúan aportando soporte estructural a la demanda.