Bitcoin (BTC) cede cerca de un 3% y cotiza en torno a los u$s83.500, revirtiendo parte de las ganancias acumuladas durante septiembre. Ethereum (ETH) acompaña la caída con una baja similar y pierde los u$s2.700. Entre las altcoins, los descensos son más pronunciados: XRP, Zcash (ZEC) y Dogecoin (DOGE), entre otros, registran pérdidas superiores al 6%.
La corrección llega en paralelo con una reducción generalizada del apetito por el riesgo en los mercados globales, impulsada por dos factores que se combinaron para revertir el clima favorable de las últimas semanas.
El primero fue que el crudo Brent superó nuevamente los u$s100 por barril, poniendo fin a una racha de seis sesiones consecutivas de descensos que había contribuido a aliviar las preocupaciones sobre la inflación y a mejorar el sentimiento del mercado. La reversión reaviva los temores sobre la persistencia de las presiones inflacionarias y complica el escenario para la Reserva Federal (Fed).
El otro detonante fue el mercado de deuda. El Tesoro estadounidense colocó el miércoles u$s70.000 millones en bonos a cinco años, que encontraron una demanda débil y cerraron con una rentabilidad del 5,033%, la más alta desde 2006 y unos tres puntos básicos por encima del nivel previo a la subasta.
La presión se extendió a lo largo de toda la curva. El rendimiento del bono a dos años —el más sensible a las expectativas sobre la política de la Fed— trepó más de 11 puntos básicos hasta el 4,889%, su nivel más alto desde mayo de 2024. El bono a 30 años avanzó más de 9 puntos básicos hasta el 5,398%, alcanzando su máximo desde 2004.
Rendimientos más altos en la deuda pública elevan el costo de oportunidad de mantener activos que no generan intereses como Bitcoin y encarecen el financiamiento utilizado para sostener posiciones apalancadas, dos factores que presionan estructuralmente sobre el mercado cripto.