El director de asuntos internacionales del Banco Central de Brasil, Paulo Picchetti, afirmó este miércoles que las expectativas de inflación en la mayor economía de América Latina han sido sistemáticamente superiores al objetivo de la autoridad monetaria.
En un acto celebrado en Washington, Picchetti afirmó que los precios al consumo en Brasil se han desacelerado recientemente, pero se han estabilizado en niveles superiores a la meta anual del 3%.
El alto consumo y la inflación presionan sobre las tasas en Brasil
En septiembre el BCB elevó por primera vez en dos años la tasa Selic en 25 puntos básicos, al 10,75% en un contexto de pujante actividad, incremento en el consumo y proyecciones alcistas sobre inflación.
En agosto el índice de precios interanual en el país más grande de Sudamérica se desaceleró al 4,2% y en septiembre al 4,1%, pero la cifra todavía está lejos de la meta del 3%.
En pocas ocasiones la tasa brasileña fue más positiva que ahora en términos reales. De acuerdo con las proyecciones, el ciclo de aumentos podría extenderse hasta alcanzar el 12,5% en el primes trimestre, dada la resiliencia de la economía y las presiones sobre los precios.
Las autoridades del banco han sido claras al señalar que, aunque no siempre pueden dar una guía precisa sobre futuros movimientos, están comprometidas a mantener la estabilidad económica y a actuar con firmeza ante cualquier signo de desviación de la meta inflacionaria del 3%.
La suba de tasas en Brasil podría generar una apreciación del real, lo cual sería favorable para las monedas emergentes y ayudaría a reducir la presión sobre las cotizaciones del dólar en Argentina. Asimismo, en el mercado esperan que las apuestas de "carry trade" en en real brasileño se potenciarán nuevamente, más aún considerando que el país vecino ya cuenta con la tasa ajustada por volatilidad más atractiva de la región.
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