El próximo 9 de julio el Gobierno afrontará el mayor vencimiento de deuda en moneda extranjera de 2026. Según la Oficina de Presupuesto del Congreso (OPC), deberá desembolsar u$s4.391 millones, entre capital e intereses, un compromiso que representa cerca del 44% de todos los pagos en dólares previstos para este año.
Con las últimas colocaciones del Bonar 2027 (AO27) y del Bonar 2028 (AO28), el Ministerio de Economía ya reunió prácticamente todos los dólares necesarios para hacer frente a ese compromiso. Mientras tanto, el mercado comienza a mirar más allá del pago y se pregunta qué harán los inversores con los fondos que recibirán y si una eventual baja adicional del riesgo país abrirá la puerta a nuevas emisiones de deuda. Hasta el 24 de junio, el Tesoro contaba con u$s3.604 millones depositados en moneda extranjera y, tras las dos licitaciones del AO28, reforzó aún más esa posición.
De esta manera, el remanente hasta cubrir el pago podrá obtenerse mediante la compra de divisas al Banco Central utilizando los pesos disponibles en la cuenta del Tesoro. El objetivo oficial es afrontar el compromiso con recursos propios y evitar utilizar las garantías y líneas de financiamiento obtenidas de organismos multilaterales, que el equipo económico busca reservar para los abultados vencimientos de 2027.
Otro punto a destacar es que tanto el AO27 como el AO28 permitieron captar dólares en el mercado local a un costo considerablemente menor, al que hubiera implicado emitir deuda en los mercados internacionales, en un contexto de elevada volatilidad global por las tensiones entre Estados Unidos e Irán en torno al Estrecho de Ormuz.
De acuerdo con el cronograma de vencimientos, luego del pago de julio todavía quedarán compromisos en moneda extranjera por u$s5.061 millones entre agosto y diciembre.
Vencimientos de julio- Fuente: OPC
Una vez superado el vencimiento del 9 de julio, la atención del mercado vuelve a poner el foco en los próximos catalizadores: en la evolución del riesgo país y en la posibilidad de nuevas mejoras en la calificación crediticia de Argentina. Aún queda por definirse, si Moody's tal como anticipó, realizará una mejora de la calificación de la Argentina al igual que sus pares S&P Global y Fitch. Al mismo tiempo, se abre nuevamente la posibilidad para fines de este año o el próximo, de salir a colocar un bono para canjear deuda del 2027 a una mejor tasa de interés. Vale recordar que para el año que viene, la Argentina tiene vencimientos por más de u$s32.000 millones entre capital e intereses.
Javier Casabal, estratega de Renta Fija de Adcap Grupo Financiero, señaló que "con algo más de compresión del riesgo país, es posible que el siguiente paso natural sea la emisión de un bono con condiciones similares pero bajo Ley Nueva York".
¿Qué harán los inversores con los dólares que cobren?
La otra incógnita que comenzará a despejarse después del 9 de julio será el destino de los dólares que recibirán los tenedores de Globales y Bonares. Los bonos soberanos en dólares cerraron junio con ganancias de hasta 4,4%, impulsadas principalmente por la mejora en la calificación crediticia y la compresión del riesgo país. Sin embargo, la duda ahora es si esos inversores volverán a posicionarse en deuda soberana o preferirán tomar ganancias.
Lisandro Meroi, analista de Research de TSA Bursátil, sostuvo que "no parece haber una tendencia clara en los últimos episodios desde que asumió la nueva gestión". En ese sentido, remarcó que "el margen de compresión en rendimientos es más acotado para aquellos que busquen una apreciación de los títulos".
Para el especialista, "los perfiles más conservadores probablemente apunten a una reinversión en AO27 o en bonos corporativos hard dollar de primera línea, mientras que quienes mantengan una visión positiva sobre la dinámica económica local e internacional podrían sostener posiciones en bonos largos buscando capturar un mayor potencial de suba".
En la misma línea, Segundo Derdoy, Research Analyst de Inviu, considera que "una parte relevante de los inversores locales volverá a reinvertir los dólares cobrados en bonos hard dollar de ley local y mayor duration, como el AE38, AL35 y AL41", apostando a una nueva compresión del riesgo país durante los próximos meses. Bajo ese escenario, estima un potencial de apreciación cercano al 15%.
No obstante, también observa una mayor inclinación hacia estrategias más defensivas. "Los perfiles más conservadores están evaluando realizar una toma de ganancias parcial y rotar hacia bonos corporativos hard dollar de duration similar, que hoy ofrecen rendimientos comparables con una volatilidad considerablemente menor. Incluso comienza a crecer el interés por fondos de renta fija latinoamericana, privilegiando una mayor diversificación regional y reduciendo la exposición al riesgo argentino de cara al calendario electoral", concluyó Derdoy.