ver más

Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

6 de noviembre 2024 - 17:49

Ganó Trump, pero aún varios efectos son inciertos para Wall Street, Argentina y emergentes

Si bien el menú de campaña brindaba una somera idea de qué atenerse ante una nueva administración republicana a manos de Donald Trump, las dosis y el alcance de las promesas y medidas anticipadas generan en los analistas respuestas bipolares, pero más incertidumbre.

ver más

Si cumple con la agenda de su campaña hay varias cosas que el mercado y la geopolítica descuentan.

Gentileza: La Nación

Puede decirse que en la elección estadounidense, tampoco nadie la vio. Se pasó de un empate técnico, según las encuestas, a un contundente triunfo republicano. Podrán argumentar que varios factores explican el abrumador resultado, como el hecho de hubo unos 10 millones de votantes demócratas menos respecto de la elección anterior, mientras los republicanos se mantuvieron, e incluso aumentaron un poco más, pero también puede resumirse parafraseando al expresidente Clinton, “fue la economía (de Biden), estúpido”.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

¿Y ahora?, se preguntan todos. Por lo pronto, se trata de una persona ya conocida, ya no es un intrépido outsider de la derecha anti-política, y como suele recordar el politólogo Rosendo Fraga, el líder político puede cambiar de ideología pero no de personalidad, de modo que seguramente se verá al Trump de siempre, capaz algo recargado, según las circunstancias y los personajes.

Si cumple con la agenda de su campaña hay varias cosas que el mercado y la geopolítica descuentan, como ser la resolución de los conflictos bélicos antes de que asuma en enero del 2025, instando a Ucrania y a Rusia, sobre todo a Kiev, a negociar la paz, y dándole un tiempo más a Israel, pero ambos tienen el “deadline” del 20 de enero.

Mientras que a nivel económico, una nueva guerra arancelaria anticipa un ciclo de más proteccionismo, habrá más inflación, además el objetivo de un dólar fuerte que conspirará contra los precios de las materias primas, y tasas de interés serán más altas como consecuencia del enjuague al que someterá a las cuentas públicas de EEUU. De modo que, los analistas están recalculando las probabilidades de los próximos recortes de las tasas de la Fed.

Donald Trump y el vínculo con Argentina

En cuanto a la Argentina, las opiniones y las expectativas están bien divididas. En el exterior, hay más escepticismo sobre las bondades del triunfo de Trump para con la administración libertaria del presidente Javier Milei, sobre todo en la negociación con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Esta grieta se basa, por un lado, en que a Trump solo le interesa EEUU, y lo que viene, la nueva versión del “Make American Great Again” (MAGA), apunta a eso, solo tendrá prioridad EEUU, ni Europa, ni Asia, y menos América Latina. De modo que el FMI, como institución emblemática del multilateralismo al que Trump denuesta, tampoco debería interesarle.

Esta parte de la biblioteca, cree que Trump puede ayudarle en algo, si Milei se lo pide, pero también recuerdan que como hizo con su amigo Macri, al final terminó por soltarle la mano en 2019, por lo que el líder libertario solo podría aspirar a ser un referente de la derecha anti-política en la región. Lo que no implica que no lleguen algunas inversiones, pero no cómo se precisan para una senda de crecimiento y desarrollo sostenido. Es un tema muy opinado.

Lo cierto es que en el oficialismo apuestan a que Trump lo va a ayudar con el Fondo, que tendría un interés político por sostener el éxito libertario. De ahí la reacción positiva de los activos argentinos que apuestan al escenario oficial.

Así y todo, el consenso es que Trump no será muy bueno para los emergentes, un club al que pertenece Argentina. En el mercado local, vislumbran una mayor presión sobre el peso, al igual que para el resto de las monedas emergentes, un horizonte de tasas de interés más altas y menor crecimiento directo e indirecto, vía socios comerciales.

Todo ello enmarcado bajo un escenario de inflación más alta. O sea, nada bueno para los emergentes, que serán víctimas de la guerra comercial global, en particular contra China. A pesar que Trump jugó sus cartas en la campaña, más las ideas que lo representan, los efectos del triunfo republicano son inciertos, amén de las líneas generales esbozadas por el consenso. Sin embargo, a nivel local el tema del “carry trade” fue uno de los protagonistas y la sensación térmica es que hay, por lo menos un tiempo más, tela para cortar. ¿Hasta cuándo?, la pregunta del millón

¿Qué otras lecturas preliminares del triunfo de Trump se hicieron en estas horas?

Últimas noticias

Dejá tu comentario

Te puede interesar

Otras noticias