Los primeros resultados mostraron señales mixtas. JPMorgan Chase incrementó sus beneficios un 6% interanual, aunque sus ingresos y ganancias por acción quedaron por debajo de las estimaciones de Wall Street. En contraste, Wells Fargo superó las previsiones de ganancias, respaldado por una expansión de su cartera crediticia y mayores ingresos por intereses.
La temporada de balances se desarrolla en un escenario en el que los analistas siguen de cerca la calidad crediticia de las entidades, la evolución de la morosidad y la capacidad de los bancos para sostener su rentabilidad ante posibles cambios en las condiciones financieras.
JPMorgan aumentó sus ganancias, pero no cumplió las expectativas
JPMorgan Chase, el mayor banco de Estados Unidos por activos, registró un beneficio neto de u$s15.305 millones durante el tercer trimestre, lo que representó un crecimiento interanual del 6%. Sin embargo, las ganancias se redujeron un 26% respecto de los u$s21.155 millones obtenidos en el trimestre anterior.
El beneficio por acción alcanzó los u$s5,57, por debajo de los u$s5,90 esperados por el mercado. En tanto, los ingresos netos aumentaron un 8%, hasta u$s50.900 millones, aunque tampoco alcanzaron las previsiones de u$s51.220 millones. Los ingresos netos por intereses crecieron un 13%, hasta u$s27.100 millones, mientras que los ingresos no financieros avanzaron un 3%, hasta u$s23.800 millones.
En el segmento de Mercados, la facturación aumentó un 15%, hasta u$s10.300 millones, impulsada principalmente por el negocio de renta variable, cuyos ingresos crecieron un 49%, hasta u$s5.000 millones.
Por el contrario, los ingresos vinculados con renta fija retrocedieron un 4%, hasta u$s5.400 millones, debido a una menor actividad en materias primas, tasas de interés, crédito y financiación pública, parcialmente compensada por el desempeño de divisas y mercados emergentes.
El presidente y CEO de la entidad, Jamie Dimon, destacó la rentabilidad alcanzada durante el trimestre, con un retorno sobre el capital tangible (ROTCE) del 21%, excluyendo determinadas pérdidas por valores de inversión. Sin embargo, reconoció que la actividad de los inversores institucionales se moderó durante el período. Además, explicó que el banco redujo las recompras de acciones para priorizar la inversión en sus negocios y el acompañamiento a sus clientes.
En relación con la economía estadounidense, Dimon señaló que la inversión empresarial y el consumo continúan mostrando solidez, aunque advirtió sobre los riesgos asociados a los déficits fiscales, la inflación persistente, los elevados precios de los activos, las tasas de interés y las tensiones geopolíticas.
Dimon señaló que la inversión empresarial y el consumo continúan mostrando solidez
Wells Fargo superó las previsiones de ganancias por el crecimiento del crédito
Por su parte, Wells Fargo presentó resultados superiores a las expectativas de ganancias de Wall Street, con un beneficio neto de u$s5.950 millones, frente a los u$s5.590 millones registrados en el mismo trimestre de 2025. El beneficio por acción se ubicó en u$s1,87, por encima de los u$s1,66 del año anterior.
La mejora estuvo impulsada por el crecimiento de la cartera de préstamos y el aumento de los ingresos por intereses. Estos últimos avanzaron un 5% interanual, hasta alcanzar los u$s12.520 millones. En paralelo, el volumen de préstamos aumentó un 11%, hasta los u$s1,03 billones, reflejando una mayor actividad crediticia.
No obstante, los ingresos totales de la entidad alcanzaron los u$s21.870 millones, un incremento del 2% respecto del mismo período del año anterior, aunque por debajo de las estimaciones del mercado.
Qué espera Wall Street de los balances bancarios
La presentación de resultados de los grandes bancos estadounidenses constituye uno de los principales indicadores para evaluar la situación del sistema financiero y las perspectivas de la economía. Según Herman Sheen, analista sénior de bancos estadounidenses de Bloomberg Intelligence, las entidades llegan a esta temporada con balances sólidos y sin señales generalizadas de deterioro crediticio.
Sin embargo, el especialista advirtió que los inversores estarán atentos a posibles indicios de aumento de la morosidad y a la evolución del crédito privado. Otro de los focos estará puesto en la inteligencia artificial, cuya expansión impulsó la actividad de los mercados de capitales y la financiación de proyectos vinculados con centros de datos.
Si bien los grandes bancos no necesariamente concentran una exposición crediticia directa elevada a estas inversiones, participan en la estructuración y colocación de instrumentos financieros destinados a financiarlas. Una desaceleración de ese negocio podría afectar sus ingresos por comisiones.
En este contexto, la gestión patrimonial aparece como una de las áreas con mejores perspectivas, especialmente para entidades como Morgan Stanley y JPMorgan.
La temporada también pondrá bajo la lupa los resultados de bancos de inversión como Goldman Sachs y Citigroup que también se conocen este martes, en un escenario en el que la evolución de las tasas, la actividad financiera y la calidad del crédito serán determinantes para las expectativas del sector.