La Reserva Federal (Fed) definirá este miércoles el rumbo de las tasas de interés de EEUU, en una decisión que volverá a estar bajo la lupa de los mercados globales, en un escenario marcado por la escalada del conflicto en Medio Oriente, el rebote del petróleo y una inflación que sigue por encima de la meta.
La Fed define las tasas en un contexto de alta tensión por el petróleo y la inflación en EEUU
El banco central estadounidense anunciará este miércoles su decisión de política monetaria. Los mercados seguirán de cerca el comunicado y la conferencia de Kevin Warsh en busca de señales sobre los próximos pasos del organismo.
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El dólar global retrocedió, pero se mantuvo cerca de máximos de un mes antes de la decisión de la Fed
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El dólar global cerró casi estable mientras el mercado aguardó a la Fed y a los balances de las grandes tecnológicas
Más allá de la decisión de este miércoles, uno de los datos más importantes será detectar cuántos funcionarios empiezan a inclinarse hacia un endurecimiento adicional de la política monetaria.
De acuerdo con la herramienta FedWatch de CME, la probabilidad de que la Fed mantenga sin cambios el costo del dinero sigue siendo mayoritaria. Sin embargo, los operadores comenzaron a asignar una mayor probabilidad a una eventual suba de tasas en los próximos meses.
El cambio de expectativas responde a un escenario en el que la inflación continúa lejos del objetivo del 2%, mientras la economía estadounidense mantiene un mercado laboral sólido.
En mayo, el índice PCE, la medida de inflación preferida por la Fed, mostró un incremento interanual del 4,1%, más del doble de la meta oficial. Al mismo tiempo, la tasa de desempleo permanece en 4,2%, un nivel que sigue reflejando fortaleza del empleo.
Guerra, petróleo y aranceles: los nuevos riesgos para la inflación
La principal diferencia respecto de la reunión de junio es el contexto geopolítico. Durante la jornada del martes, el precio del petróleo volvió a subir con fuerza luego de que Estados Unidos informara que interceptó un ataque sorpresa de Irán contra tropas norteamericanas desplegadas en Medio Oriente.
El WTI llegó a avanzar hasta un 5% a u$s82,84, mientras que el Brent cerró cerca de los u$s84 por barril, luego tres jornadas consecutivas de bajas.
Además, milicias respaldadas por Irán volvieron a lanzar drones contra instalaciones petroleras sauditas, mientras persisten las tensiones en torno al Estrecho de Ormuz, un punto clave para el comercio mundial de crudo. Este nuevo repunte de la energía vuelve a poner presión sobre las expectativas de inflación, uno de los principales focos de preocupación para la Fed.
A ello se suman otros factores que el propio organismo viene siguiendo de cerca:
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El impacto de los aranceles impulsados por Donald Trump, que encarecen las importaciones.
La fuerte demanda asociada a la inteligencia artificial, que mantiene elevados los precios de semiconductores, servidores y centros de datos.
El aumento de los costos energéticos, tanto para empresas como para consumidores.
Kevin Warsh endurece el tono y se aleja de las expectativas de Trump
Cuando Donald Trump impulsó la designación de Warsh al frente de la Fed esperaba un giro hacia una política monetaria más flexible. Sin embargo, desde que asumió el cargo, sorprendió con un discurso claramente orientado a priorizar el combate contra la inflación.
En sus últimas intervenciones públicas aseguró que el objetivo es "restablecer la estabilidad de precios", aunque evitó anticipar cuáles serán los próximos movimientos del organismo.
También dejó una frase que llamó la atención en Wall Street al afirmar que está dispuesto a tener "una buena pelea de familia" dentro del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC), en referencia a la posibilidad de que existan fuertes diferencias entre los miembros respecto del rumbo de la política monetaria.
Una Fed dividida
Si bien en junio la decisión de mantener las tasas fue unánime, varios integrantes del Comité comenzaron en las últimas semanas a expresar una postura más cautelosa. Uno de ellos fue el gobernador Christopher Waller, quien reconoció estar preocupado por el riesgo de una inflación más persistente y dejó abierta la posibilidad de volver a subir las tasas si las presiones sobre los precios se intensifican.
Los analistas consideran que, más allá de la decisión de este miércoles, uno de los datos más importantes será detectar cuántos funcionarios empiezan a inclinarse hacia un endurecimiento adicional de la política monetaria.
Qué espera Wall Street
Los mercados no solo seguirán la decisión sobre las tasas sino, sobre todo, el mensaje de Warsh. Los inversores buscarán respuestas sobre tres cuestiones centrales:
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Si la Fed considera transitorio el nuevo salto del petróleo o lo ve como un riesgo permanente para la inflación.
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Si mantiene abierta la posibilidad de nuevas subas de tasas en las próximas reuniones.
Cómo evalúa el impacto económico de la guerra en Medio Oriente y de la política comercial de Estados Unidos.
La conferencia del presidente de la Fed podría definir el humor de los mercados para las próximas semanas, especialmente en un contexto donde la renta variable estadounidense viene alternando fuertes subas y bajas al ritmo de las noticias geopolíticas y de la evolución de los precios de la energía.
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