Los responsables de la Reserva Federal (Fed) son cada vez más optimistas sobre su capacidad para apaciguar la inflación sin causar graves perjuicios económicos.
La Fed muestra confianza en la recuperación económica y se desvanece el temor a la recesión
Los datos económicos de las últimas semanas confirman que la aceleración inflacionaria se está disipando.
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Wall Street cayó con fuerza a la espera de señales sobre las tasas de la Reserva Federal
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Por qué la Reserva Federal podría continuar con su política de tasas altas
Apoyados en los indicios de que la presión sobre los precios y el mercado laboral se están enfriando gradualmente, los responsables de la Fed están decididos a no desaprovechar la oportunidad de lograr "aterrizaje suave" subiendo demasiado las tasas de interés, aun cuando mantienen su compromiso de devolver la inflación a su objetivo del 2%.
Teniendo esto en cuenta, los responsables políticos se preparan para mantener las tasas estables en su reunión del 19 y 20 de septiembre, y podrían subirlos una vez más si fuera necesario este año, en medio de una serie de datos económicos sólidos, según analistas de la agencia Bloomberg.
Sin embargo, Jerome Powell, presidente de la Fed se enfrenta a un desafío sin precedentes: retornar a una estabilidad de precios sin generar una recesión. Un logro poco frecuente en la política económica moderna, sostiene la mencionada agencia.
Desde marzo del 2022, el Comité Federal de Mercado Abierto subió 11 veces la tasa de referencia de los fondos federales, hasta ubicarlo entre el 5,25% y el 5,5%, el nivel más alto en 22 años.
Tasas de interés: los datos que sigue la Fed
No obstante, varios directivos de los bancos centrales estadounidenses, incluido el propio Powell, han dejado claro que, a medida que se acercan al final del ciclo de subas, procederán con mucho cuidado y tomarán muy en serio los datos para determinar si son necesarios nuevos ajustes.
En contexto, toma suma importancia los datos recientes y los que están por venir. Esta semana, los informes ofrecieron algunas garantías de que la tensión inflacionaria se está disipando.
La medida favorita de la Reserva Federal para medir las presiones subyacentes sobre los precios registró los menores aumentos consecutivos desde finales de 202, según el informe de la Oficina de Análisis Económico. El índice de precios subyacente de los gastos al consumo personal aumentó un 0,2% en junio y julio, frente a una media de casi el 0,4% en los cinco primeros meses del año.
Asimismo, el informe del Departamento de Trabajo reveló que los aumentos del empleo en junio y julio fueron mucho más débiles de lo que se había informado anteriormente, que la tasa de desempleo subió y que el crecimiento salarial se ralentizó. Esto muestra indicios de que el enfriamiento del mercado laboral se está dando tal como espera la Fed.
El próximo miércoles, antes de la reunión de la Fed de septiembre, se darán a conocer nuevos datos de precios al consumo de agosto, que será un indicador clave de la inflación.
Los inversores esperan con ansias que la Reserva Federal no suba las tasas de interés en ese encuentro, pero las probabilidades de una alza de 25 puntos básicos en la reunión de octubre al 1 de noviembre son práctimcanete las mismas.
Sin embargo, no se descuenta que los responsables de la política monetaria estadounidense, con datos en mano y durante la reunión de septiembre, hagan una suba más en lo que queda del 2023, probablemente de cara al encuentro de noviembre.



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