23 de noviembre 2021 - 10:10

El Salvador y el FMI enfrentados por el Bitcoin y un préstamo sin otorgar

El FMI realizó una evaluación periódica de las finanzas del país conocida como Artículo IV, reconoció los esfuerzos del gobierno salvadoreño por promover la inclusión financiera y el crecimiento económico sin embargo solicitó limitar el alcance de la Ley Bitcoin.

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Gentileza CNN en Español

El Fondo Monetario Internacional (FMI) volvió a manifestarse en contra de la adopción del Bitcoin como moneda en curso legal y cuestionó al Presidente de El Salvador Nayib Bukele por avanzar en la construcción de la primera "ciudad Bitcoin" del mundo.

El FMI, luego de una evaluación periódica de las finanzas del país conocida como Artículo IV, reconoció los esfuerzos del gobierno salvadoreño por promover la inclusión financiera y el crecimiento económico mediante el uso de criptotecnologías. No obstante, la entidad consideró que "dada la alta volatilidad del Bitcoin" su uso como moneda de curso legal "implica grandes riesgos para la protección al consumidor, la integridad del sistema financiero y la estabilidad financiera".

Además, advirtió que "su utilización también puede ocasionar contingencias fiscales". Ante el riesgo, El FMI le recomendó a El Salvador "limitar el alcance de la Ley Bitcoin" que dio curso legal a la criptomoneda en la economía salvadoreña desde el pasado 7 de septiembre.

El Fondo también considera que "se debería obligar a Chivo", la billetera para criptomonedas controlada por el gobierno, a "asegurar completamente los fondos de los usuarios, en dólares y en bitcoines, a través de la separación y protección de los activos de reserva".

Pero El Salvador y el FMI vienen teniendo hace tiempo algunas rispideces respecto a la situación financiera del país. En lo que va del 2021, el riesgo país de El Salvador se ha mantenido elevado, pero el pasado 15 de noviembre llegó a un 11.21 %, el punto más alto desde que se cuenta con registros, es decir octubre de 2007. Por este motivo, El Salvador enfrenta problemas para adquirir créditos internacionales en organismos multilaterales. Para los inversores, Bukele no es de confiar por acciones "de corte autoritario", su alejamiento de Estados Unidos y una vulneración de la "institucionalidad democrática". El Salvador se encuentra en un grave problema económico de liquidez.

Hace tiempo que El Salvador le viene solicitando a un préstamo al FMI que no logra concretarse por diferencias en las políticas económicas. El país centroamericano solicitó u$s1,3 mil millones pero el organismo se mantiene reacio a concederlo.

Por ahora, el Fondo ya estableció las primeras condiciones a El Salvador: un ajuste fiscal equivalente al 4% del PIB en 3 años, que según el economista del INCAE Rafael Lemus implica recortar gastos en 2.6% del Producto Interno Bruto e incrementar ingresos en 1.4% del PIB. Lo primero significa reducir en US$715 millones el gasto público y lo segundo subir en US$315 millones la recaudación.

No es algo “imposible”, cree Lemus, pero “si requiere de un compromiso con la responsabilidad fiscal que el gobierno hasta la fecha no da señales de compartir”, expresó a principio de mes.

El Salvador tiene un déficit fiscal de 8 puntos del PBI y la deuda podría alcanzar el 91% en 2022. Otro de los puntos, complicado para los salvadoreños, es la rendición de cuentas sobre US$389 millones entregados en 2020 por el FMI para atender la emergencia de Covid-19, por los que el Fondo ha pedido explicaciones al menos tres veces al gobierno de Bukele sin que, hasta ahora, haya habido respuesta. El Salvador está señalado por el Fondo con sospechas de corrupción. Las negociaciones continúan pero están lejos de llegar a un acuerdo.

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