glenda jackson. A los 80 años interpretó al Rey Lear, de Shakespeare.
“Al igual que ellos también nosotros admirábamos a Glenda y además a Anouk, a Marilina, a Annie, a Silvana y por qué no a Marcello, a Yves, a Vittorio y a Dirk, pero solamente nosotros queríamos tanto a Glenda, y el núcleo se definió por eso y desde eso, era algo que solo nosotros sabíamos y confiábamos a aquellos que a lo largo de las charlas habían ido mostrando poco a poco que también querían a Glenda...” Julio Cortázar le dedicó a Glenda Jackson, que murió ayer a los 87 años, uno de los cuentos más recordados de su última etapa, “Queremos tanto a Glenda”. Y a él mismo le gustaba tanto (la historia es la de un club secreto, fantástico, de admiradores de la actriz), que también usó su título para llamar así al libro entero de cuentos.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Glenda Jackson, quien según su agente murió “pacíficamente en su casa de Blackheath”, un distrito del sur de Londres, tras una breve enfermedad, no solo sedujo al autor de “Rayuela” sino a generaciones enteras de espectadores: de teatro, en su propio país, y de cine en todo el mundo. Su última película, junto al veterano Michael Caine, aún no fue estrenada, y se titula “The Great Escaper”. Jackson fue vital, luminosa e inconformista, al punto tal de que cuando abandonó la actuación para iniciar una carrera política, desde el partido laborista, su firme oposición al thatcherismo le provocó más de un enfrentamiento violento en el Parlamento.
Del mismo modo, no fue a recibir ninguno de los dos Oscars que ganó como Mejor Actriz: en 1969 por su papel en “Mujeres enamoradas” (“Women in Love”, sobre la novela de D. H. Lawrence, que se exhibió en incontables trasnoches en el cine Arte, de Diagonal Norte) y en 1973 por la comedia “Un toque de distinción” (“A Touch Of Class”), que fue un éxito de meses en la Argentina. “No se hace una obra para competir por un premio...”, explicó varias veces. “Yo no gané esos Oscar. Me los dieron”.
Nacida el 9 de mayo de 1936 en Birkenhead, Reino Unido, debutó de jovencita en una versión de “Mesas separadas”. Tras su debut cinematográfico en el film “The Extra Day”, en 1956, ingresó a la Royal Shakespeare Company y trabajó con el director Peter Brook en muchas piezas, incluso el “Marat/Sade”, de Peter Weiss, como Charlotte Corday, papel que interpretó también en la versión cinematográfica, en 1966. El reconocimiento masivo le llegó con la mencionada “Mujeres apasionadas” que repetiría en 1973 con “Un toque de distinción”. En 1970 descolló como la esposa de Tchaikovski en “La otra cara del amor”, junto a Richard Chamberlain, dirigida por Ken Russell.
En 1971 encarnó a la reina de Inglaterra en la miniserie “Elizabeth R”, que le valió dos premios Emmy, a la mejor actriz en una serie dramática y a la mejor actriz en una miniserie. En el cine también asumió otro papel real en el film “María Estuardo, reina de Escocia”. Ese mismo año, Jackson obtuvo también un premio Bafta, el más importante del cine británico, por el film “Dos amores en conflicto”, de John Schlesinger, en el cual (al igual que en la citada “La otra cara del amor”) se involucraría con películas que trataban el tema de la homosexualidad, muy poco frecuente en el cine de esas épocas. También actuó junto a Twiggy en “El novio” (1971), “La inglesa romántica” (1975), de Joseph Losey, “Hedda”, también de 1975, de Trevor Nunn, sobre la obra de Ibsen, y, entre muchas otras, “La increíble Sarah” (1976), de Richard Fleisher.
La intérprete, que ya en 1978 había sido condecorada con la Orden del Imperio Británico, fue elegida como miembro del Parlamento en 1992, primer paso de una extensa participación en la vida política que la alejó de los escenarios. Su activismo había comenzado durante la guerra de Vietnam, y su carrera política tomó forma. Fue diputada laborista por el distrito de Hampstead y Kilburn hasta 2015. También fue subsecretaria de Transporte entre 1997 y 1999, pero es recordada, sobre todo, por haberse opuesto abiertamente al entonces premier Tony Blair en 2003, por su decisión de invadir Irak junto a Estados Unidos (gobernado por George W. Bush). En aquel período, además, participó en manifestaciones pacifistas masivas contra el conflicto junto a militantes de la izquierda interna, como el líder laborista Jeremy Corbyn. En octubre de 2005 llegó a amenazar con candidatearse para liderar el partido si Blair no anunciaba su intención de dejar la dirección. El momento más controvertido de su carrera política fue en abril de 2013, cuando Jackson se negó a rendirle homenaje en el Parlamento a Margaret Thatcher, que había fallecido hacía poco, y en un discurso que fue muy popular en las redes sociales acusó a la ex premier de haber “infligido atroces daños sociales, económicos y espirituales al país”.
En 2016, tras 25 años del retiro de los escenarios, volvió a actuar en teatro en el consagratorio papel de Rey Lear en el Old Vic de Londres y en 2018 volvió a la escena neoyorquina tras 30 de ausencia con la obra de Edward Albee, “Tres mujeres altas”, por la que ganó un premio Tony como Mejor Actriz.