La Policía Federal descubrió hoy treinta plantas de marihuana en un departamento del barrio porteño de Caballito, donde un sujeto de nacionalidad china había montado un búnker para comercializar droga, protegido por cinco feroces perros y varios halcones blancos.
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El operativo fue realizado en Aranguren al 1600 por efectivos de la Superintendencia de Drogas Peligrosas, quienes detuvieron al narcotraficante y lo pusieron a disposición del juez federal Juan José Galeano.
El detenido, cuya identidad no se difundió y sólo se supo que tenía el cuerpo cubierto de tatuajes de dragones, cultivaba las plantas de cannabis sativa en su terraza y algunas habían alcanzado dos metros de altura, según explicaron fuentes policiales.
Lo que más sorprendió a los investigadores fue que, cuando llegaron al departamento para realizar el allanamiento, encontraron un dogo, dos rott-wailer y dos doberman adiestrados para defensa en un pasillo anterior a la escalera de la terraza.
Además, había varios halcones blancos que eran entrenados a diario sobre técnicas de sobrevuelo a la finca y que respondían a silbidos y señas particulares que les impartía su dueño, quien usaba guantes y protectores en los antebrazos para resguardarse de las aves y las alimentaba con ratones y pollitos "BB".
Ante esta cuadro, la Policía debió solicitar asistencia a personal de la División Perros preparado para la reducción de canes entrenados, a un veterinario y a efectivos del Grupo Especial de Operaciones Federales (GEOF), que luego trasladaron los animales a centros especializados.
En el lugar, hallaron plantaciones en la terraza, otras en proceso de secado en un placard, una balanza de precisión y algunos cigarrillos de picadura de marihuana armados listos para su distribución.
Según las fuentes, el detenido tenía "amplios conocimientos de botánica", ya que es casi imposible cultivar marihuana en el clima de la Capital Federal, excepto que se las someta a técnicas especiales para su cuidado y desarrollo.
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