Aunque muchos no lo tengan en cuenta, no hace falta manejar durante horas para cambiar de paisaje. A pocos kilómetros de la Ciudad aparecen rincones con calles tranquilas, buena comida y lugares donde el diseño y el arte tienen son fundamentales.
Existe un paseo distinto con galerías, restaurantes y propuestas hechas con materiales recuperados para cortar con la rutina sin ir muy lejos.
A pocos kilómetros de CABA hay lugares ideales para cambiar de aire durante el fin de semana.
Aunque muchos no lo tengan en cuenta, no hace falta manejar durante horas para cambiar de paisaje. A pocos kilómetros de la Ciudad aparecen rincones con calles tranquilas, buena comida y lugares donde el diseño y el arte tienen son fundamentales.
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Ingeniero Maschwitz, en el partido de Escobar, pasó de ser un pueblo de calles de tierra y siestas largas a convertirse en uno de los polos más buscados para pasar el día. Hoy concentra tres complejos a cielo abierto que permiten disfrutar de comida, compras y paseos sin alejarse demasiado.
Uno de sus puntos más conocidos es el Paseo Mendoza, ubicado sobre la principal zona comercial de Maschwitz. Ahí conviven restaurantes de distintos estilos con pequeños locales dedicados al arte y el diseño. La oferta suele incluir:
También hay anticuarios, locales de ropa, salas de teatro y talleres de cerámica. La variedad te permite pasar varias horas en la zona sin tener que moverte demasiado y armar una salida que combine almuerzo, compras y hasta alguna actividad cultural en un solo día.
A tan solo 50 metros funciona el Mercado de Maschwitz, inaugurado en 2012 y convertido en uno de los puntos de encuentro principales del pueblo. Su arquitectura es uno de sus mayores atractivos, el diseño toma elementos de los antiguos conventillos de La Boca, pero los lleva al campo. El lugar tiene dos plantas y fue construido con materiales de demolición recuperados, como:
En la planta baja hay bistrós y bares de autor. En la parte superior funcionan galerías y casas de antigüedades donde se pueden encontrar muebles de campo, arañas de bronce, vajilla de porcelana y artesanías textiles.
Otra parada cercana es el Quo Container Center. Fue construido con 57 contenedores de carga en desuso, de 12 metros cada uno, distribuidos en tres niveles. Es el primer centro comercial del país hecho íntegramente con elementos provenientes del transporte marítimo. En su interior funcionan:
La propuesta también tiene una impronta ecológica, ya que el complejo cuenta con paneles solares, iluminación LED de bajo consumo, cubiertas verdes con vegetación y plantas de tratamiento de agua. Los tres puntos están muy cerca entre sí y a pocas cuadras de la calle Mendoza.