24 de enero 2012 - 10:33
A partir del 10 de febrero, quien no tenga SUBE pagará más caro el boleto de colectivos y trenes
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El subsidio en el pasaje de colectivos y trenes del área metropolitana se mantendrá para quienes utilicen la tarjeta emitida por el Gobierno.
Si bien el Gobierno no brindó precisiones sobre el costo de los boletos sin subsidios, representantes del sector estiman que si el Ejecutivo retira por completo la ayuda estatal el precio del pasaje podría acercarse a los $4.
Es decir, los usuarios se verán obligados a contar con una tarjeta SUBE (Sistema Único de Boleto Electrónico) a partir del 10 de febrero próximo para mantener sus pasajes subsidiados, ya que en caso de que abonen con dinero en efectivo, pagarán una tarifa más cara. Este mes, Schiavi ya había adelantado que la tarjeta SUBE se iba a convertir en el único medio de pago para boletos de trenes y colectivos.
Pero también había descartado un "aumento masivo" de precios como el "tarifazo" del 127% que dispuso el Gobierno porteño en el Subte, al llevar el costo del pasaje de 1,10 pesos a $ 2,50 después de acordar con la Nación la transferencia del servicio, a comienzos de enero.
"Lo descartamos de plano. No hay ningún estudio que plantee aumentos masivos porque no corresponden. No estamos trabajando sobre eso", aseguró el funcionario, quien sí habló de todos modos de "tarifas diferenciales".
"Hemos subsidiado el transporte público y lo vamos a seguir haciendo -agregó Schiavi-, pero vamos a cambiar la modalidad: en lugar de subsidiar empresas o compañías transportadoras queremos subsidiar personas".
El funcionario destacó que "el transporte es una cosa delicada. En una familia de recursos bajos, el transporte puede llegar a más del 25 por ciento. Un aumento que para un sector puede ser insignificante, para otro sector es el pasa o no pasa el paquete de yerba, o el ir a buscar empleo".
"La idea general es que, cuando uno masifica una cosa de este tipo, en general comete injusticias y estamos subsidiando a muchas personas que no tendrían por qué estar siendo subsidiadas, y a veces el sistema es muy cruel con los que menos tienen y viven más lejos de su lugar de trabajo", remarcó.




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