El sábado, a las 3.30 de la madrugada, Osvaldo Angel Sánchez falleció a los 69 años como consecuencia de una enfermedad terminal.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Ya no se lo verá entrar en la redacción de Ambito Financiero -donde ejerció el periodismo, la profesión que amó- siempre con una sonrisa que se le dibujaba en los labios como diciendo «aquí llegué yo».
Osvaldo Sánchez, «El Gallego» o simplemente «Nando» dejó un espacio vacío en los corazones abiertos de los que lo conocieron, dejó el alma partida.
Porque no se fue el periodista, se fue el buen compañero, el gran maestro, el fiel amigo y, por qué no, hasta el padre para algunos.
Se hace difícil escribir una necrológica de alguien que marcó un rumbo, del cual recibió buenos consejos, de periodismo y de vida. Se hace difícil despedir con palabras a un gran tipo sin sentir que el alma se comprime, sin poder detener las lágrimas que, insolentes, comienzan a caer por las mejillas.
Se pudo comprobar en el último adiós todas las personas que lo querían. Compañeros que lo conocieron desde su paso en «Crónica», el diario de su inicio profesional allá por la década del 60, de «La Razón», de «Tiempo Argentino», del Círculo de Periodistas Deportivos, donde actualmente se desempeñaba como vicepresidente.
Su capacidad e ingenio para comenzar nuevos emprendimientos lo llevaron a ser una de las piezas fundamentales del proyecto del matutino «La Mañana del Sur», de Neuquén, donde posteriormente se desempeñó como jefe de distintas secciones y, entre ellas, la de deportes.
Su desarrollo personal y su persistencia en comprender y difundir la realidad lo impulsaron al periodismo general, sin por ello abandonar la página deportiva de este diario.
Fue un hombre inquieto y estudioso. Amante de los números -abandonó la carrera de Ciencias Económicas faltándole pocas materias para terminar- a tal punto que antes de dedicarse al periodismo se desempeñó como jefe de sección en el Banco Nación.
Su pasión por el fútbol lo llevó a integrar una comisión de prensa del Mundial 78 y su brillante labor fue observada por los dirigentes de la Asociación del Fútbol Argentino que lo contrataron como gerente de la máxima casa del fútbol nacional.
También fue integrante de la comisión de prensa de la Municipalidad de Vicente López, junto a su amigo Daniel Borges.
Amigo del fallecido ex presidente de Ferro Santiago Leyden estuvo muy vinculado al club de Caballito desempeñándose en el área de asesoramiento y prensa. Pero más allá de todas esas datas, «Nando» Sánchez será recordado por siempre por su capacidad de trabajo y por sus inclaudicables ganas de vivir.
Sin embargo, esta vez no pudo. Se fue justo en el año que su San Lorenzo del alma está en la punta del campeonato. Se fue el mismo día que Nueva Chicago -equipo del cual simpatizaba por vivir en Mataderos- le ganó al puntero Sarmiento de Junín 2 a 1.
«Nando» Sánchez estaba casado, tenía dos hijos, y siempre hablaba con orgullo de su familia. A partir de ahora, en las redacciones y en la vida, habrá que extrañarlo. Y habrá que recordarlo con la misma sonrisa con la cual siempre entraba a la redacción del diario.
Se nos fue «Nando». Se fue un maestro. Se fue un amigo.
Dejá tu comentario