El secretario gremial del Sindicato de Trabajadores de Juegos de Azar (ALEARA), Ariel Fassione, dijo hoy que los últimos trabajadores del Casino Flotante que están en conflicto con la empresa "no serán reincorporados" y estimó que "están agotadas todas las instancias".
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"Con esta gente, si bien no será reincorporada, se intentará llegar a un arreglo económico como muestra de buena voluntad", sostuvo Fassione.
El dirigente dio una conferencia de prensa junto con representantes del Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU) y rodeado por la mayoría de los trabajadores que estaban prestando su turno en el Casino anclado al sur de Puerto Madero.
El sindicalista acusó a los trabajadores, que permanecen a varias cuadras del ingreso al predio del centro de juegos de azar custodiados por gran cantidad de efectivos de la Prefectura Naval de ser "un grupo que responde a intereses personales".
En ese sentido, afirmó que ese grupo emprende "agresiones constantes" y cuyo "único camino para resolver la situación parece ser llevar mochilas con piedras".
"Tenemos filmados a muchos de los que fueron despedidos y ahora esas filmaciones están en manos de la jueza (federal María Romilda) Servini de Cubría", señaló el sindicalista. Fassione también dijo que los despedidos "son 50 trabajadores que están acompañados por organizaciones piqueteras que no tienen nada que ver en el conflicto".
Finalmente, sobre la mayoría de los empleados de la empresa que estaban presenciando la conferencia de prensa, el gremialista dijo que "vienen a trabajar porque saben que si no corren peligro los 2.000 puestos de trabajo".
A continuación, el director de Recursos Humanos de la empresa, Gustavo Ratti, dijo que los despedidos que están acusados de provocar destrozos en las instalaciones del Casino y en automóviles que intentaban entrar o salir del establecimiento "están todos identificados" y reiteró que por eso "hay una causa penal por estos episodios de violencia".
"Bajo ningún punto de vista vamos a reincorporarlos. Agredieron a sus compañeros, les quemaron sus ropas y rompieron vidrios de los automóviles, entre otras cosas", remarcó el directivo de la empresa.
Ratti reconoció que "de las 80 mesas hay sólo 30 habilitadas, pero eso no es por falta de personal, sino porque los clientes no pueden ingresar al casino". Al finalizar la conferencia de prensa, los trabajadores reunidos en el estacionamiento del lugar entonaron cánticos en contra de sus ex compañeros, como que "cada vez son menos" y "somos mayoría, queremos trabajar".
Mientras tanto, sobre la avenida Alicia Moreau de Justo, los trabajadores despedidos del casino volvieron a enfrentarse con miembros del grupo Albatros de la Prefectura cuando intentaron impedir el ingreso de varias combis que llevaban a empleados del centro de apuestas que iban a trabajar.
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