El dueño de una inmobiliaria de la zona norte del barrio porteño de Caballito fue asesinado de un balazo en la cabeza efectuado por uno de los delincuentes que asaltaron el lugar, informaron fuentes policiales.
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El hecho ocurrió ayer por la tarde en la inmobiliaria D'Lucca y Asociados, de la avenida Juan B. Justo 3672, entre Añasco y Cucha Cucha, en el centro geográfico de la Capital Federal.
A esa hora, aprovechando el ingreso de una cliente, entraron al negocio dos hombres, uno de ellos armado, mientras otro quedó en las inmediaciones como "campana" y un cuarto al comando de un vehículo en el que llegaron.
Además del dueño, Gabriel D'Lucca, de 51 años, estaban en el local un socio suyo y la mujer, que había ido a pagar las expensas de un departamento administrado por la inmobiliaria.
Los ladrones conminaron a los tres a dirigirse hacia los fondos del comercio y allí les ordenaron tirarse al piso boca abajo.
D'Lucca, una persona de mucho peso corporal, demoró en arrojarse al suelo, lo cual habría sido interpretado por el delincuente armado como signo de resistencia.
Ante esa demora, el ladrón, a escasos centímetros, le disparó un tiro directamente a la cabeza.
El proyectil le ingresó a la víctima por el parietal derecho, ante lo cual los ladrones se llevaron un ínfima cantidad de dinero que estaba en el local -la fuente dijo que unos 100 pesos- y huyeron.
Personal de la comisaría 13, que llegó al lugar minutos después, alertado por vecinos que escucharon la detonación, convocaron a una ambulancia del Sistema de Atención Médica de Emergencias (SAME-107), que trasladó al herido al hospital Parmenio Piñero, en Flores.
Debido a la gravedad del cuadro, la sala de guardia de ese hospital lo derivó al Alvarez, en Floresta, donde falleció cuando era sometido una intervención quirúrgica, debido a los estragos que causó el proyectil al ingresar a la zona craneana.
Personal de Policía Científica de la Federal, que concurrió al lugar, considera que el arma utilizada por el asesino fue un revólver de calibre 32.
La fuente cree que el robo fue de los denominados "al voleo" y no fruto de tareas de inteligencia de la banda, porque la inmobiliaria no tenía previsto la concreción de ningún negocio de importancia para esta tarde.
"Prueba de ello -agregó el vocero- es la ínfima cantidad de dinero que se llevaron los asesinos".
Efectivos de la seccional 13 realizaban diligencia para tratar de atrapar a los delincuentes.
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