Un almacenero de 56 años fue asesinado de dos balazos por una pareja de jóvenes asaltantes, en la localidad bonaerense de Hurlingham, y esta mañana sus familiares denunciaron que, en total, había sufrido 37 robos en su negocio.
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Tras el hecho, sucedido anoche alrededor de las 20.30, la Policía logró detener a un joven de 20 años acusado de ser uno de los autores del crimen del comerciante, a quien se le secuestró una pistola calibre 9 milímetros.
La esposa del almacenero, en declaraciones efectuadas esta mañana a la prensa, sostuvo que en el momento del hecho ella había salido "un ratito" del negocio para comprar agua mineral y cuando regresó lo encontró "tirado" en el piso, con los dos balazos que terminaron con su vida.
En tanto, el hijo de la víctima señaló que los asaltantes fueron dos integrantes de una pareja: un hombre joven y una chica, ésta última actualmente prófuga.
El incidente se inició en el momento en que el comercio, situado en la calle Poeta Remildo Risso 34, del barrio Luna, estaba a punto de cerrar sus puertas.
Los delincuentes entraron al local y por motivos que no se habían establecido le efectuaron dos tiros en el pecho al dueño del local, identificado como Valentín Amarilla.
Dos efectivos de la Policía local que vigilaban la zona escucharon los disparos y se acercaron al local, por lo que pudieron atrapar, luego de una breve persecución, a uno de los asaltantes.
Amarilla murió mientras era trasladado al Hospital Posadas, de la localidad de Haedo.
"Después de los balazos, yo lo mantuve sentado mientras esperaba la ambulancia", dijo con dolor el hijo de la víctima, al hablar esta mañana con la prensa.
Las sospechas de la Policía, según se supo, es que el hombre se resistió al atraco, o bien los asaltantes no se conformaron con el botín.
El ladrón detenido fue alojado en la comisaría segunda de Villa Tesei, a disposición de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) número 4, el Departamento Judicial de Morón.
En tanto, efectivos de esa dependencia y de la Delegación Departamental de Investigaciones (DDI) de Morón, iniciaron rastrillajes en un barrio marginal de la zona para tratar de dar con la joven que había logrado escapar.
Esta mañana, la viuda del comerciante señaló entre llantos: "El amaba su trabajo; se levantaba a las seis de la mañana y terminaba a las 11 de la noche. Ahora voy a seguir trabajando, porque es lo que él amaba".
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