Un sindicalista del gremio de los camioneros fue asesinado de dos balazos cuando estaba en su casa, en la localidad mendocina de Rodeo del Medio, y ahora la Policía y la Justicia investigan si el crimen tuvo relación con la actividad gremial de la víctima.
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Se trata de Daniel Martín, de 52 años, quien era delegado y representaba a unos 400 camioneros de una empresa transportista local, pero además era vocal suplente en el sindicato de los camioneros en Mendoza.
El crimen se produjo el martes a la noche, cuando Martín fue atacado a balazos en el living de su casa, mientras veía el partido que disputaban en ese momento Boca y Racing, por el torneo de verano.
Aunque la investigación policial "está lejos de consolidar una hipótesis cierta, para quienes compartían diariamente la lucha sindical dentro de la empresa transportista Banshe (ex Parlanti) el crimen tuvo vinculación directa con la actividad gremial de la víctima", se señaló en un diario local.
En ese sentido, se indicó que "la línea más firme que tienen los pesquisas y los funcionarios judiciales con injerencia en el caso es la del crimen mafioso. No descartan que ejecutor sea un sicario".
Juan Tichelli, ayudante en la Oficina Fiscal número 9, de Guaymallén, advirtió que "prima facie" lo único que se puede descartar es la hipótesis del robo.
Los resultados de la autopsia practicada al cadáver del sindicalista precisaron que éste recibió dos disparos: uno ingresó por el costado izquierdo de la espalda y otro dio en el antebrazo y en su recorrido afectó un pulmón y el corazón.
Además, se señaló que la muerte del camionero y dirigente sindical se habría desencadenado por una hemorragia.
El homicidio fue en la casa que alquilaba el camionero para vivir con su familia, ubicada en el barrio Di Gregorio, de Rodeo de la Cruz, muy cerca de la cancha de fútbol del Deportivo Guaymallén.
En el living de la vivienda de la calle Margarita Collart 1658, en la intersección con el Pasaje 1, Martín estaba cómodamente sentado en un sillón mirando el partido que Racing y Boca, equipo del que era fanático, disputaban en Mar del Plata.
Desde la vereda y a través de las rejas de una ventana grande que estaba abierta, a no más de dos metros del objetivo, un desconocido le apuntó y en muy pocos segundos gatilló dos veces.
De acuerdo con lo señalado, "Martín estaba de espaldas a la ventana, por lo que no tuvo chances de ver a su verdugo, quien escapó como acompañante en una moto".
Tras recibir el primer impacto de bala en la espalda, Martín quiso escapar de la escena, pero al levantarse del sillón fue víctima del segundo balazo. En ese momento, cayó de boca al piso quedando debajo del sillón tras el brusco movimiento.
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