El gobierno provincial resolvió castigar a los bromistas tras detectar que un 80 por ciento de las llamadas que recibe el 911 son "inconducentes" por tratarse de llamados falsos, personas que sólo quieren verificar si el sistema funciona o que plantean casos que nada tienen que ver con el servicio.
El proyecto de ley implica una reforma al Código de Faltas y tiene por objetivo castigar a quienes llaman y hacen bromas o denuncias falsas de delitos que movilizan al personal policial.
Se establece que serán sancionados con multas de entre 5 y 20 sueldos mensuales del cargo de Oficial de la Policía bonaerense -actualmente fijado en 1.142 pesos sin tomar los descuentos- y arresto de 10 a 30 días quienes provoquen falazmente la concurrencia de la Policía, Bomberos, o servicios de asistencia médica.
Las mismas sanciones se prevén a quienes, sin que se efectivice la llegada de dichos asistentes, realicen llamados agresivos u obscenos a los números telefónicos de emergencia.