Fue evidente ayer la facilidad con que la gente puede insubordinarse en la Argentina. Un tren detenido en Constitución y nuevas demoras hicieron estallar un conflicto social en los andenes. El saldo de esa batalla de dos horas fue 21 heridos, 16 detenidos y oficinas incendiadas. En plena campaña, es mal momento para que Néstor Kirchner se replantee la falta de controles y de seguridad, aunque ayer la Policía debió recurrir ya a palos y gases lacrimógenos. También para repensar los $ 2 millones diarios en subsidios que Ricardo Jaime distribuye en esos conflictivos trenes.
Tarde de furia en Constitución: pasajeros rompieron ventanillas y teléfonos y corrieron a policías en protesta por trenes que no funcionaban. Los reprimieron con gases, método que el gobierno no aplica a piqueteros.
Centenares de pasajeros del ex ferrocarril Roca protagonizaron anoche otra violenta protesta dentro de la estación Constitución, con destrozos, focos de incendio, y policías y usuarios heridos, en protesta por la suspensión de algunos servicios de trenes hacia el sur del conurbano bonaerense.
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Veintiuna personas sufrieron heridas en la estación Constitución, 12 de ellas policías y nueve civiles, y otras 16 quedaron detenidas.
El servicio quedó interrumpido durante varias horas luego de que pasajeros indignados por las condiciones en que viajan por esa línea arrinconaron a la Policía en el local en donde tienen su cuartel dentro de la estación. Por esa razón debieron intervenir refuerzos de la propia Policía Federal; incluso se debió alistar a un pelotón de Gendarmería en prevención de que también fueran superados esos refuerzos.
La línea del Roca le perteneceal grupo Taselli y como los demás servicios de transportes recibe subsidios del Estado para que realice inversiones y no aumentar el precio del boleto. Esa fórmula no ha funcionado y los primeros en notarlo son los usuarios de los servicios.
La furia de los pasajeros, que destrozaron gran parte de las instalaciones -que habían sido remodeladas hace poco- y se enfrentaron a pedradas y golpes con el personal policial que custodia la estación, se desató a raíz de los desperfectos en una formación que iba hacia la localidad de Temperley.
«Estamos cansados de tener que soportar siempre lo mismo. El viernes pasado ya se había quemado un tren a la altura de la estación Temperley, y nadie nos quería decir nada, ni siquiera los guardas que quedaban mudos ante nuestras preguntas», se quejaba un usuario a este diario.
Los usuarios enardecidos comenzaron a romper los vidrios de las boleterías y de las cabinas de informes, e incendiaron la división Roca de la Policía Federal. Además prendieron fuego una moto, y varios tachos de aluminio asentados en los andenes, razón por la cual los bomberos tuvieron que intervenir. No se registraron incendios en las formaciones ferroviarias. Sin embargo, se agarraron hasta con las cabinas de teléfonos, cortando los cables y rompiendo los aparatos.
La empresa suspendió momentáneamente los servicios eléctricos, no así los servicios diesel, que continuaron funcionando normalmente. Esto provocó aun más a los clientes que siguieron con los desmanes e hicieron reaccionar a la Policía. Terminaron tirando gases lacrimógenos, para dispersar a los que volvían de su trabajo y querían llegar a casa.
Traumatismo
«Los heridos presentaron, en su mayoría, traumatismos de miembros superiores, tórax y algunos golpes en la cabeza», dijo a este diario Alberto Criscenti, director general del SAME. Agregó, además, «que no sacamos ningún herido de bala de las instalaciones y de ello estoy totalmente seguro ya que todos pasaron por nosotros».
Los policías heridos fueron trasladados al hospital Churruca mientras que los civiles fueron derivados a los hospitales Ramos Mejía, Penna y Argerich, en 18 ambulancias provistas por el SAME.
El problema sufrido por el tren eléctrico de la empresa Metropolitano dejó interrumpido todo el ramal que se dirige hacia Ezeiza por un lado y Glew por otro, que junto al que se dirige hacia La Plata, es utilizado diariamente por alrededor de 400 mil personas.
En el interior de la formación que quedó detenida, decenas de pasajeros que estaban a bordo y pretendían retornar a sus hogares tras la jornada laboral también reaccionaron con indignación ante la demora y provocaron destrozos en los vagones.
Las escenas que se vivieron en el interior de la antigua estación del sur porteño hacían recordar algunas de las más virulentas «puebladas», sólo que en este caso tenían como destino las instalaciones de la empresa Metropolitano y las dependencias policiales de Constitución.
«Tengo entendido que se quedó un tren eléctrico en el lugar donde salen las formaciones hacia Temperley. Un tren diésel lo fue a auxiliar, pero la gente no esperó y se agarró con todo: primero con la oficina de informes y después encendieron fuego en el hall, más precisamente en Informes», explicó el vocero de la empresa Metropolitano, Fernando Jantus.
Escudo
En ese marco, en el que los pasajeros destrozaban el sector de Informes y las boleterías de la estación, personal de la Policía Federal -que tiene una delegación dentro de la estaciónintentó contener y detener a algunos de los iracundos pasajeros.
Los quioscos de diarios fueron empleados como escudo por los manifestantes, que inclusive hicieron caso omiso al aviso difundido por los altoparlantes de la estación sobre la reanudación del servicio.
Los enfrentamientos entre pasajeros y miembros de la Guardia de Infantería continuaron en los andenes, mientras en las calles que rodean a la estación todo era desconcierto y descontrol, con móviles policiales cortando el tránsito y gente buscando medios alternativos para regresar a sus hogares.
Algunas corridas en la plaza Constitución y en la zona de la terminal de colectivos prolongaron en el exterior el clima que se vivía en la estación.
La boletería central, un despacho donde se aloja la Policía Federal y el sector de Auxiliares de la estación Constitución fueron los focos de incendio que debieron sofocar los bomberos tras los graves incidentes ocurridos ante la suspensión de un tren.
En el combate del fuego participaron dos dotaciones de bomberos del Cuartel 3º, una dotación del Cuartel 2º y una Unidad de Aparato Respiratorio de la División Mantenimiento, y una vez que finalizaron los incidentes quedaron en calidad de «apresto» dos dotaciones de Bomberos Voluntarios.
Dentro de los grupos de protesta hubo también quienes tiraron piedras y provocaron daños y destrozos en objetos y mampostería de la estación.