El papa Benedicto XVI nombró ayer al arzobispo de La Plata, monseñor Héctor Rubén Aguer, como nuevo miembro del Consejo Pontificio para la Justicia y la Paz, encargado de difundir si visión al mundo sobre esas cuestiones.
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Este Consejo es un órgano de la Iglesia que fue creado en 1967 por Pablo VI, tras el Concilio Vaticano II, y está integrado por unas 40 personas, entre miembros y consultores de todos los continentes, nombrados personalmente por el Papa durante un período de cinco años.
Según informó la prensa italiana, en la lista de nuevos consejeros pontificios se encuentra también un religioso cubano, el arzobispo de Camaguey, Juan García Rodríguez.
Aguer nació en Buenos Aires el 24 de mayo de 1943 y efectuó sus estudios de humanidades y filosofía en el Seminario Metropolitano de Buenos Aires.
En 1972 fue ordenado sacerdote para la Arquidiócesis de Buenos Aires y, más tarde, desde 1980 a 1991 se desempeñó como rector del Seminario Diocesano de San Miguel.
Además, fue profesor de la Facultad de Teología de la Universidad Católica Argentina entre 1979 y 1992 y de las Abadías Santa Escolástica y San Benito.
Desde 1998 hasta 2000 fue arzobispo coadjutor de La Plata, aunque el 12 de junio de ese mismo año se convirtió en arzobispo de esa ciudad.
El Pontificio Consejo para la Justicia y la Paz tiene como función principal estimular a la comunidad católica para promover el desarrollo de los países pobres y la justicia social internacional.
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