Un comerciante de la localidad bonaerense de Berisso baleó a un adolescente de 16 años que había entrado a robar a su negocio junto a un cómplice de 23.
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En medio del intento de robo -finalmente frustrado- los jóvenes asaltantes atacaron al dueño del local arrojándole en la cabeza un triciclo que encontraron en el negocio, por lo cual el hombre sufrió heridas leves.
Horas después del episodio, tanto el joven de 23 años como el menor de edad quedaron en libertad, aunque el más chico permanecía internado en un hospital al cuidado de su madre, con heridas en las piernas y en el abdomen, según lo señalado por el diario El Día de esta ciudad.
Uno de los detalles curiosos del caso es que los jóvenes, al concurrir al hospital por las heridas que había sufrido el chico de 16 años, inventaron ante la Policía una historia en la que dijeron que habían sido atacados a balazos por un grupo de desconocidos mientras estaban en una plaza.
Todo sucedió ayer por la madrugada, en una propiedad de la calle 164 entre 20 y 21, de Berisso, donde el comerciante Héctor Raúl Sado, de 59 años, tiene su negocio de compra-venta de artículos usados y también tiene su vivienda.
Cuando el hombre descubrió a los dos jóvenes que habían entrado a robar, tomó un arma e intentó resistirse al asalto.
En ese momento, uno de los ladrones le arrojó un triciclo por la cabeza, causándole heridas en el rostro, pero a pesar de ello el comerciante comenzó a disparar contra los asaltantes.
Según lo señalado por fuentes policiales, Sado efectuó cuatro disparos, tres de los cuales impactaron en el cuerpo del menor de los ladrones.
A pesar de ello, ambos asaltantes alcanzaron a escapar del inmueble y fueron directamente hacia el hospital Mario Larrain, donde tuvieron que operar de urgencia al joven herido.
Los voceros mencionaron que presentaba "dos disparos en el muslo de su pierna derecha y otro en el abdomen. Y, milagrosamente, tras la intervención quirúrgica, su pronóstico sería favorable".
Lo más curioso ocurrió minutos después, cuando, enterados de lo ocurrido por un llamado de los médicos de guardia, varios policías de la seccional 1ra de esta ciudad se acercaron al hospital para entrevistarse con el amigo de la víctima, de 23 años.
El joven les dijo a los efectivos que ambos jóvenes estaban en la Plaza 17 de Octubre, en jurisdicción de la comisaría de Los Talas, cerca de las 6:00 de la mañana, cuando aparecieron dos sujetos en una moto y se les abalanzaron.
Según el relato del muchacho, esos sujetos le recriminaron al más chico por una supuesta deuda y lo balearon.
Hasta ese momento, se habían labrado actuaciones por "abuso de arma y lesiones".
Sin embargo, ya en horas de la tarde, cuando el testigo había sido nuevamente citado a la comisaría para que amplíe su declaración, apareció Sado, con parte de su cara vendada, que reconoció al joven como uno de los que había intentado asaltarlo pocas horas antes.
Allí mismo, previa consulta con el fiscal en turno, Tomás Moran, el muchacho quedó aprehendido por "tentativa de robo y falsa denuncia", aunque, tras las actuaciones de rigor, "fue puesto en libertad", según se señaló en el diario.
Lo mismo ocurrió con el menor, que todavía sigue en el hospital, aunque a cargo de su madre, el cual tendría registros de más de 10 entradas a la comisaría, sólo en Berisso.
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