Una pareja de San Rafael, Mendoza, se casará con cinco perros rescatados como testigos de honor, en un hecho sin precedentes en Argentina. Darío Hernández y su pareja Nicolás recibieron la autorización del Registro Civil y planean que sus canes firmen el acta de matrimonio con tinta especial en sus patas.
La boda está prevista para el 13 de diciembre y se realizará en el Registro Civil de San Rafael, que es pet friendly. Los perros Máxima, Kibou, Coco, Atilio y Rafael acompañarán a la pareja y plasmarán sus huellas en una hoja auxiliar, especialmente habilitada por el director del registro, Agustín Piscopo. La tinta es hipoalergénica y fácil de limpiar.
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El Registro Civil de San Rafael habilitó una hoja auxiliar para recibir las huellas de los perros sin afectar la validez legal del acta.
“Todavía no lo podemos creer”, comentó Darío. La idea surgió de ambos, ya que Nicolás colaboró con Refugio El Campito y los perros provienen de distintos refugios de rescate. Kibou, por ejemplo, es un shiba inu rescatado de un criadero, y Rafael, un galgo encontrado en San Rafael.
Reconocimiento legal y simbólico de los perros
Aunque la normativa vigente establece que los perros no son personas capaces de ser testigos legales, la Resolución 2341 permite que actúen como testigos simbólicos, reflejando el vínculo afectivo de los contrayentes y su integración a la familia. Darío explicó: “Al ser abogado, hicimos un planteo administrativo en el Registro Civil de Mendoza pidiendo que, como familia extendida, además de los testigos humanos, tuviéramos testigos no humanos o 'de honor'”.
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Máxima, Kibou, Coco, Atilio y Rafael firmarán con tinta especial en sus patas durante el acto civil.
Los cinco perros estarán presentes únicamente durante la ceremonia civil para evitar estrés. Darío contó: “Los testigos son unos genios, se portan re bien y están acostumbrados a estar con mucha gente. Van a estar nada más que en la ceremonia del civil, después los sacamos”. La disposición del director del registro fue clave, ya que inicialmente la asesora no quería aceptarlos: “El director le buscó la vuelta. Un capo”, recordó Darío.
Este matrimonio une no solo a la pareja, sino también a su amor por los animales rescatados, convirtiendo a los perros en protagonistas simbólicos de un acto histórico en Mendoza.
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