En la vivienda ubicada en la calle Perú 725 fue baleado el ingeniero Ricardo Manuel Barrenechea
frente a su hijo de 18 años.
Un ingeniero de 46 años fue asesinado y su hijo resultó herido al ser baleados ayer por delincuentes que entraron a robar a su domicilio de la localidad de Acassuso, en el distrito bonaerense de San Isidro.
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El violento hecho se produjoalrededor de las 7 en el interior de un inmueble situado en la calle Perú 725, de ese distrito de la zona norte del Gran Buenos Aires.
Ayer por la noche, la Policía Bonaerense realizaba al cierre de esta edición un megaoperativo en la villa La Cava, ubicada en ese partido. El objetivo de éste era hallar a los asesinos del ingeniero. En la vivienda de este último -una casa situada en una zona de alto poder adquisitivo,con vigilancia privada y a metros de avenida Del Libertadorfueron baleados Ricardo Manuel Barrenechea y su hijo Lucas, de 18 años.
Mientras el profesional murió en el lugar, el joven, con una herida de bala en un hombro, fue llevado de urgencia al Hospital de San Isidro, donde quedó internado fuera de peligro, de acuerdo con lo señalado por fuentes médicas.
Si bien en un primer momento se había informado que el asalto había comenzado cuando los delincuentes sorprendieron al dueño de casa al salir con su auto, se supo que en realidad los sujetos habrían logrado entrar por sus propios medios a la propiedad, utilizando una puerta de servicio. Después subieron al piso superior para reducir a la familia, compuesta por el matrimonio y tres hijos, que en esos momentos se encontraban descansando.
Versión
Por el momento no se han establecido cuáles fueron las circunstancias que motivaron que los asaltantes comenzaran a disparar contra Barrenechea y su hijo, aunque una versión señalaba que el hombre habría salido en defensa de una hija adolescente.
Los malvivientes huyeron tras balear a las víctimas en un automóvil que habría sido identificado por la Policía y es intensamente buscado en todo el norte del conurbano.
Efectivos de la Comisaría 4ª de Barrancas y otras dependencias de la Departamental San Isidro, una vez que el hecho fue denunciado, iniciaron un rastrillaje para tratar de dar con los saltantes, pero en principio sin resultados positivos.
Una vecina de la zona dijo que a las 8.09, dos jóvenes ingresaron a su casa pidiendo dinero y elementos de valor, al grito de «quedate quieta que te vendieron».
«Estos chicos actuaron muy rápido. Pidieron plata, celulares y el auto, pero no se lo llevaron. Cuando fui a la comisaría a hacer la denuncia, otro chico dijo que a él también le habían robado hacía minutos y que serían los mismos», expresó la mujer.
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