31 de mayo 2010 - 09:13

Camioneros levantaron medidas de fuerza y acordaron con la Ciudad negociar por conflicto de horarios

Los sindicalistas, encabezados por Pablo Moyano, amenazan con dejar sin bebidas ni lácteos a la Capital.
Los sindicalistas, encabezados por Pablo Moyano, amenazan con dejar sin bebidas ni lácteos a la Capital.
El gremio de Camioneros que lidera Pablo Moyano paró en la Ciudad de Buenos Aires en rechazo a un cambio en el horario de los repartos por el centro, y para destrabar el conflicto la administración de Mauricio Macri decidió suspender la medida por siete días.

La pugna desató una serie de cruces entre los gremialistas y distintos referentes del Gobierno porteño, entre ellos, el propio Mauricio Macri, que calificó la medida de fuerza como un "maltrato" y un "exabrupto" de parte de los camioneros.

Sin embargo, tras varias horas, el subsecretario de Transporte porteño, Guillermo Dietrich, y Moyano se reunieron en la sede de esa cartera y alcanzaron un principio de acuerdo, a través del cual los camioneros levantaron la medida a cambio de que la Ciudad se comprometiera a revisar la modificación en los repartos.

También acordaron volver a reunirse dentro de siete días hábiles para estudiar de forma detallada la nueva reglamentación de los horarios de entrada y salida del centro porteño para la carga y descarga de alimentos.

"Se creará una comisión permanente, teniendo en cuenta las necesidades de cada uno y la realidad", señaló Dietrich en declaraciones a la prensa al salir de la reunión en las dependencias de Transporte, en el piso 9 de Carlos Pellegrini 911.

A su turno, el delegado de los camioneros Juan Almaraz afirmó:

"El Gobierno pidió disculpas y eso es lo importante, porque con nosotros jamás hablaron del cambio de horarios. Volveremos a negociar dentro de siete días hábiles. Vamos a ver los carriles y vamos a ver si nos sirven los horarios".

La jornada había arrancado caliente con epicentro en el barrio de Pompeya, donde los camioneros anunciaron un paro por tiempo indeterminado y amenazaron con "no ingresar agua, bebidas, ni productos lácteos" a la Ciudad hasta que el Gobierno diera marcha atrás con su propuesta.

Concentrados en la intersección de la calle Pepirí y la avenida Alcorta, decenas de camioneros rechazaron la intención del Gobierno de permitir las descargas entre las 20:00 a 07:00, y restringir el horario de 07:00 a 11:00.

En ese marco, el gremio resaltó que es "imposible de aplicar el cambio por la falta de seguridad para el comerciante y para el repartidor", y advirtió que podrían perderse "entre 300 y 400 puestos de trabajo".

En respuesta, el jefe de Gobierno porteño apuntó duro contra los camioneros, y consideró que la medida del gremio es "otra muestra de maltrato hacia los vecinos de la Ciudad".

A la vez, criticó que los trabajadores "amenazaran a los vecinos con que van a sitiar la Ciudad".

"Es increíble que tengamos que soportar semejante maltrato", se quejó Macri en declaraciones a la prensa tras encabezar la habitual reunión semanal del Gabinete porteño, en la sede del museo Cornelio Saavedra.

Explicó que el cambio dispuesto en la Ciudad contó con el respaldo de "las principales empresas distribuidoras de bebidas", y dijo "no entender este nuevo exabrupto".

"Se les permite entrar a los camiones como máximo hasta las 8:00, pero tienen que irse antes de las 10:30", señaló el mandatario porteño en referencia a la zona del centro.

En ese sentido, Dietrich detalló que los nuevos horarios "no afectan a los trabajadores, porque lo que se está haciendo es reordenar el tránsito y no se cambia estructuralmente el sistema".

"No se está planteando entrega nocturna u otras inquietudes, que son las que están movilizando la protesta del gremio" de los camioneros, sostuvo el funcionario.

De esta forma, el conflicto se frenó al menos hasta la próxima semana, cuando referentes de ambos sectores vuelvan a reunirse para estudiar el nuevo reglamento, una medida que el macrismo busca implementar para descomprimir el tránsito.

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