Carlos Salim Balá Boglich, "Carlitos Balá" para todos, cumpliría 100 años este miércoles y es imposible no recordarlo con una sonrisa. El cómico nació en el año 1925 y falleció en septiembre del 2022, cuando tenía 97 años. Aunque canoso, aún conservaba su flequillo caracteristico y ese humor inocente y sano que acompañó a miles de niños.
La genialidad de su chispa y su expresividad incuestionable lo acercó a los más pequeños con su risa divertida y sus latiguillos constantes. El "Chupetómetro" fue la excusa perfecta a la que echaron mano miles de mamás para que sus niños dejaran el chupete. Aún hoy hay varios adultos que recuerdan ese instante decisivo en sus vidas en el que se alejaron del chupete para que Balá lo custodiara. Carlitos se casó con Martha Venturiello en 1962, el amor de su vida, con quien tuvo dos hijos: Martín y Laura.
Nacido en el barrio porteño de Chacarita, con un padre que era de origen libanés y su madre de origen croata. Su hermana menor Norma, lo incentivaba a que hiciera teatro, incluso quiso que participara en una obra de la escuela, pero Carlitos era muy tímido.
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En el que sería su último cumpleaños -Carlitos murió un mes después de celebrar los 97- la empresa de colectivos que lo vio surgir le dedicó un emotivo mensaje.
Carlitos Balá: de shows en el colectivo 39 a la fama
A pesar de los intentos de su hermana por hacerlo triunfar en los escenarios y que vislumbrara su talento nato, los primeros shows de Carlitos fueron en el colectivo de la línea 39, en los que hacía show a voluntad.
Así de sencillo fue su lanzamiento. En el colectivo que une Chacarita con Barracas, Balá solía entretener a muchos pasajeros que, por lo menos por un par de paradas, encontraban una distracción en el show que brindaba el humorista. Cuenta la leyenda urbana que los colectiveros se peleaban por tenerlo entre su pasaje y que muchos se "pasaron" de parada por disfrutar de su chispa.
La radio le sirvió de trampolín a la fama. Llegó así la televisión, el cine, el teatro. Y aunque su fama fue enorme al punto de imponer su "corte Balá", para Carlitos lo más importante fue siempre su familia. Era humilde y no se dejó enceguecer por el éxito.
Las frases más recordadas de Carlitos Balá
Sus icónicas frases se volvieron de todos.
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Sumbudrule: a modo de complicidad con un tercero que advertía el gesto que hacía a espaldas de otro,
- Ea-ea-ea pe-pé
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Y, dígame... meeeee (imitando el sonido de una oveja).
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El chupete es... "Feo": aquí la respuesta venía de parte de los niños presentes en el show, generalmente anticipando la llegada del famoso "Chupetómetro".
- ¡Mirá cómo tiemblo!
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¿Mamá, cuándo nos vamo' ? : Carlitos usaba aquí una voz aniñada para indicar aburrimiento ante la actriz que hacía de su mamá.
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Fabulósico: Baláconvertía palabras graves en esdrújulas agregándoles el "ósico"
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Zazaza zazaza: su particular forma de reirse en lugar del típico "ja, ja".
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Tá-ta Ta-tá-ta: aquí se generaba un maraviloso ida y vuelta con los niños que respondían con la misma cadencia: "Ba-lá"
- Quédese tranquilo y duerma sin frazada.
- Pero escucheme una situación señor
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Un kilo y dos pancitos: la utilizaba para afirmar que las cosas estaban bien,
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Un gestito de idea: la frase despertaba la complicidad de los niños que se sumaban a su emoción ante efectivamente, la certeza de que había tenido una buena idea.
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¿Qué gusto tiene la sal?: Quizá la más popular junto con el Ba-lá, y a la que los niños respondían gritando: "¡Salado!".
El propio Balá había contado que la idea nació en 1969, en una tarde tranquila en Mar del Plata, cuando un chico lo miraba atento y Balá haciendo como que no lo veía preguntó varias veces en voz alta: "¡El mar! ¿Qué gusto tendrá el mar?".
El nene permanecía silencioso y él siguió: "Ahhh, el mar tiene gusto a sal. Pero, ¿qué gusto tiene la sal?". Y antes de salir corriendo el chico le respondió: "¡Pero, qué gusto va a tener la sal! ¡Salada!". Y así nació un éxito que atravesó cuatro generaciones.
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