Esta técnica se utiliza en tratamientos foto-rejuvenecedores. Elimina manchas solares, seniles, de embarazo, mejora la textura de la piel, depila, remueve lesiones vasculares, borra secuelas de acné y de rosácea. En todos los casos la recuperación es seis veces más rápida que mediante técnicas tradicionales.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El calentamiento de la dermis profunda mediante este tratamiento estimula la producción de colágeno. Pocos días después se percibe aumento de tensión en la piel y reducción de líneas de expresión y arrugas finas. En la epidermis el tratamiento scan-peel elimina las queratosis solares, atenúa los poros y reduce las cicatrices de acné, explica el especialista Dr. Ricardo Hoogstra, (MN 62525) Jefe de Cirugía Plástica de Hospital Penna de la Ciudad de Buenos Aires y director de la Clínica de estética facial y corporal Hoogstra.
Como este tratamiento es menos agresivo, está recomendado para pacientes de todas las edades y de ambos sexos. Cada vez más jóvenes se inclinan por estas sesiones que les permiten rápida corrección de defectos e inmediata reinserción laboral.
Para los pacientes que presentan fotoenvejecimiento leve (poros y manchitas) una única sesión del tratamiento es suficiente. Quienes presentan lesiones más severas probablemente deberán someterse a un tratamiento de cinco sesiones anuales. Entre cada una de ellas se recomienda dejar pasar un mes, como mínimo.
Este tratamiento se realiza en consultorio médico, bajo el efecto de cremas anestésicas si el paciente así lo requiere. Si el fotoenvejecimiento es severo o una secuela de acné, casos en los que se utiliza mayor intensidad de energía, conviene realizar el tratamiento en área quirúrgica, con sedación.
Por su escasa agresividad este tratamiento prácticamente no tiene contraindicaciones -explica el Dr. Hoogstra-. No se lo puede utilizar en una piel que está infectada o cuando el paciente toma medicamentos clasificados como fotosensibilizantes, explicó el Dr. Hoogstra. El daño solar puede generar lesiones potencialmente malignas y esta tecnología también actúa preventivamente respecto de ellas, dijo el especialista.
El eritema producido por un láser de CO2 común dura aproximadamente cuatro meses. En cambio, el que deja este sistema dura sólo dos o tres días, luego de los cuales el paciente reanuda su actividad.
Dejá tu comentario