12 de enero 2007 - 00:00
Confirman que el arma no pertenecía al joven baleado en el patrullero
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Además, según los voceros, la Auditoría de Asuntos Internos determinó que "con posterioridad a la aprehensión del menor el móvil en el cual lo trasladaban realizó un recorrido por la zona a muy baja velocidad, presumiblemente por el lugar donde habría sucedido el disparo".
El recorrido del móvil, que se movía en forma de "8", es cercano a la casa del policía Luis Dorato, adonde el adolescente asesinado había ido presuntamente a robar, y comprende las calles 68 bis y 168 bis, y las calles 162, 65 y 66, de Los Hornos.
Eso pudo determinarse mediante un sistema de rastro satelital denominado AVL, cuyos resultados fueron incorporados a la investigación, en el marco de los expedientes iniciados contra los policías, tras haber sido declarados prescindibles del servicio.
La adulteración de pruebas para favorecer la situación del sargento Santiago Regalía, autor del disparo que mató al adolescente, fue reconocido también por autoridades judiciales.
El juez de Garantías de La Plata, Néstor de Aspro, al ordenar la detención de Martínez, Morales y el teniente Lucas Oyarzábal por encubrimiento agravado, sostuvo que "en ocasión de recibirle declaración a Dorato, cuatro efectivos policiales alteraron prueba tendiente a ayudar al autor del hecho (Regalía)".
Además, en su declaración, el sargento Gutiérrez, que conducía el móvil policial, afirmó que luego de producirse el balazo contra el joven, recibió la orden de regresar a la comisaría.
En la seccional de Los Hornos, el teniente primero Martínez, entonces oficial de guardia, se subió al móvil y habría dicho "vamos a plantar un perrito", en referencia al revólver.
El sargento añadió en su indagatoria que luego de esa frase se dirigieron al Hospital San Juan de Dios, donde dejaron al chico herido y, al regresar a la seccional, le ordenaron ir a "buscar testigos" a 66 y 150, donde se habría producido el disparo.
Para ello, el móvil quedó en la comisaría y, al retornar con dos "testigos" que estaban en una parada de colectivos, el sargento observó en el interior del patrullero manchas hemáticas y un revólver calibre 32.
Además, según la fuentes, Gutiérrez declaró que al policía Dorato le entregaron "las esposas lavadas, sin sangre" con las que había detenido al adolescente, y que se las llevó a su casa.
Fuentes judiciales confirmaron que el sargento Gutiérrez, el teniente primero Martínez, el teniente Oyarzábal y el segundo jefe de la seccional tercera de La Plata, capitán Carlos Daniel Morales pidieron el beneficio de excarcelación al juez Néstor de Aspro.
"El juez no resolverá hoy esos planteos, hará uso del plazo de 5 días que tiene para resolver si hace lugar o no a dichas solicitudes", explicaron fuentes tribunalicias sobre el delito que se les imputa, que es excarcelable.
El policía que efectuó el disparo que mató al adolescente, el sargento Regalía, tras manifestar un estado de shock se negó a declarar ante los fiscales de la causa, Sergio Delucis y María Laura De Gregorio.
Fuentes judiciales informaron que el sargento Gutiérrez pidió ampliar su declaración indagatoria, ya que desea aportar mayores datos sobre la reunión donde Martínez propueso "plantar" el arma.
El hecho de presunto "gatillo fácil" ocurrió en la madrugada del 10 de enero, cuando Dorato descubrió que dos jóvenes habían ingresado a su casa, de las calles 68 bis y 160 de Los Hornos y detuvo a Darián Barzábal, y tras dar aviso a la seccional, una patrulla concurrió al lugar para trasladarlo.




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