Luego de que uno de ellos se declarara vencedor, los jóvenes le entregaron los u$s 100 y el mendigo, en un gesto conmovedor, decide compartirlo con su contrincante.
"Sé lo difícil que es. Toma parte del dinero", le pide. Ante la negativa del otro mendigo, le aclara: "Para los necesitados, no para los codiciosos". Finalmente accede, y se estrechan en un abrazo.
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