2 de octubre 2007 - 00:00
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Familiares y amigos despiden los restos del dirigente del gremio de los ladrilleros, Miguel Orellana.
Por su parte, la mujer de Orellana, Zunilda Monzón, aseguró en el velatorio de su marido que no descarta "ninguna hipótesis" y pidió que se haga "justicia".
"Jamás tuvo problemas con nadie. Era la persona más buena que podría haber. Era un buen esposo, un buen padre, un hombre buenísimo, el hombre más bueno que podía haber", dijo la viuda.
"Esta muerte no tiene sentido porque era una persona que no se metía con nadie. Lo único que hacía era salir a trabajar todos los días", agregó.
Monzón relató que su marido tenía que pasar a buscar a su hija menor para llevarla al médico "pero nunca llegó".
"Como él siempre sale y llega al mediodía, pensé que se le había complicado algún trabajo en el camino.
Me llamaron de la comisaría y me dijeron que estaba muerto", recordó.
Orellana fue encontrado asesinado en la calle Magnolias y Colpayo, de Mariano Acosta, partido de Merlo, donde vecinos advirtieron la presencia sospechosa de una camioneta Isuzu estacionada cerca de una zona descampada.
Los vecinos se acercaron la vehículo y vieron el cuerpo de un hombre en el piso de la parte trasera, por lo que alertaron sobre lo ocurrido al personal de la comisaría de Mariano Acosta.
Cuando los efectivos arribaron al lugar hallaron el cadáver de Orellana, de 43 años, con un balazo en la cabeza a la altura de la sien.
De acuerdo a las primeras averiguaciones surgidas de la escena del crimen, los investigadores creen que Orellana fue asesinado dentro de la camioneta pero en otro lugar y que luego el vehículo fue abandonado por los homicidas donde se halló.
La última vez que Orellana fue visto con vida fue cuando salió de su casa del barrio Matera, de Merlo, en dirección a la casa de su hija, ubicada en las inmediaciones.
Para los investigadores, la víctima fue interceptada por sus asesinos en ese recorrido, ya que no tenía aparentes motivos para dirigirse hacia la zona de Mariano Acosta, bastante alejada de Matera.




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