13 de octubre 2009 - 09:30

Crimen de Tigre: el único detenido se declaró inocente

La casa en Tigre donde el joven Urbani fue asesinado
La casa en Tigre donde el joven Urbani fue asesinado
El ex convicto detenido anoche por crimen del adolescente Santiago Urbani, asesinado el fin de semana en un asalto a su casa de la localidad bonaerense de Tigre, se declaró inocente ante la Justicia y seguirá preso, informaron fuentes judiciales.

"Soy inocente", dijo a la prensa el sospechoso Carlos Daniel Galvez (34) al salir esposado, encapuchado y con custodia policial, del despacho del fiscal de la causa, Cosme Iribarren, quien lo indagó durante poco más de dos horas.

La abogada Mónica Chiribín, defensora particular del acusado, informó que Gálvez será alojado en una sede policial, probablemente la Delegación Departamental de Investigaciones (DDI) San isidro, hasta que el fiscal y el juez de Garantías que tiene la causa, Rafael Sal Lari, definan su situación procesal.

La letrada explicó que su defendido declaró ante Iribarren, a quien le aseguró ser "totalmente ajeno a los hechos".

"Fue bastante coherente y amplio y no tuvo inconvenientes en declarar, hora por hora, todo lo que hizo desde el día viernes hasta el sábado", indicó Chiribín.

Gálvez quedó aprehendido y acusado de los delitos de robo calificado doblemente agravado por el uso de armas y en poblado y en banda y del homicidio de Urbani (18).

Chiribín sostuvo que el acusado le dijo al fiscal que al momento del crimen del adolescente él estaba durmiendo y que no conoce a los otros sospechosos prófugos en la causa.

Si bien la abogada dijo que la investigación "recién están empezando", se quejó de que los pesquisas no están "en el camino lógico al imputar a una persona tan sólo por sus antecedentes y poder usar de chivo expiatorio".


"Cuando digo que puede tratarse de un chivo expiatorio, estoy diciendo que se está tratando de justificar o, tal vez, subsanar alguna medida de seguridad que no se tomó o prevención que falló", opinó la defensora.

"Tal vez, algún engranaje del organismo de seguridad no funcionó", agregó en ese sentido.

Chiribín destacó que Gálvez "logró algo muy difícil, que es una buena inserción social después de haber estado preso tanto tiempo".

"Tiene una estructura familiar fuerte y un trabajo en un almacén", precisó.

Fuentes policiales informaron que Gálvez fue detenido anoche en la villa San Pablo de Tigre, donde vivió el famoso secuestrador Sergio "El Negro Sombra" Leiva, luego de haber sido señalado por al menos dos testigos como uno los miembros de la banda que cometió el asalto en la casa de Urbani.

Los voceros dijeron que a Gálvez, quien salió de prisión hace un año y medio tras purgar una condena por delitos que no especificaron, también se lo acusa de haber sido quien incendió el auto Chevrolet Corsa de la víctima, a bordo del cual huyeron los delincuentes tras el crimen.

Otras fuentes de la pesquisa señalaron que en las próximas horas el detenido será sometido a ruedas de reconocimiento ante las otras víctimas del asalto y testigos del hecho, al tiempo que se esperan los resultados de los peritajes al teléfono celular que le secuestraron.

Por su parte, el fiscal general de San Isidro, Julio Novo, dijo: "En la medida en que (Iribarren) necesite colaboración, le hecho saber que pueden ayudar los fiscales generales adjuntos, Rodrigo Caro y Eduardo Vaiani; y que el fiscal Gastón Garbus se ha ofrecido a colaborar en haras de una correcta investigación".

El hecho ocurrió la madrugada del sábado, cuando Urbani, un estudiante de musicoterapia, llegó a su vivienda ubicada en Liniers al 1988, de Tigre, en su auto y fue amenazado por tres ladrones que le exigieron entrar a la casa.

Una vez en el interior, el joven entregó varios objetos electrónicos, entre ellos un DVD y una cámara de fotos digital.

Una vecina de la familia dijo que, al momento del hecho, dentro de la vivienda dormían la madre y una hermana del adolescente.


Julia Rapazzini, madre de la víctima, explicó que los delincuentes dejaron "inconciente" a su hijo "durante una hora y media" y que luego de "robar todo", lo llevaron a otra habitación, lo "fusilaron" de un balazo en la cabeza y huyeron.

Ayer, el intendente de Tigre, Sergio Massa, visitó a la madre del chico y luego de ese encuentro denunció que los dos policías que debían patrullar la zona donde se cometió el crimen estaban dormidos al momento del hecho.

Ante esa situación, el ministro de Seguridad, Carlos Stornelli, resolvió desafectar a los dos efectivos de la fuerza.

El jefe de la Policía bonaerense, comisario general Juan Carlos Paggi, confirmó esta mañana que esos efectivos "están siendo investigados por la Auditoría General de Asuntos Internos, porque el móvil (en el que debían estar patrullando) estuvo parado por espacio de una hora y veinticinco minutos en un sector cercano al hospital de Tigre. Esto sale de registros de control satelital".

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