El gobierno chileno les impide desembarcar a los 66 argentinos a bordo del Crucero Celebrity Eclipse, varado frente al puerto de Valparaíso, debido al cierre de fronteras producto del coronavirus. En un acuerdo con la empresa naviera, se determinó que el jueves por la tarde zarpen a San Diego, Estados Unidos, en un viaje de 10 días en alta mar. No tienen garantías de ser recibidos en el país del norte.
Originalmente, el crucero partió de Buenos Aires y navegó hacia Montevideo, Punta del Este, Puerto Madryn, Cabo de Hornos, Ushuaia, Fiordos chilenos, Punta Arenas, Puerto Montt y terminaba en Puerto San Antonio, contiguo a Santiago de Chile. Allí, los argentinos tomarían un vuelo para retornar al país. Debido al cierre de fronteras, el barco solo pudo anclar en Valparaíso y aprovisionarse. Los únicos autorizados a bajar fueron los pocos viajeros chilenos.
Abordo todavía se encuentran aproximadamente 2.800 pasajeros más la tripulación. El único puerto del Océano Pacífico que está dispuesto a recibirlos es el de San Diego, California. Por lo tanto, estando a 3 horas de avión de Buenos Aires, deberán navegar 10 días más en alta mar. Recién en Estados Unidos, la compañía naviera se encargaría de repatriarlos.
Muchos de ellos carecen de visa de ingreso a Estados Unidos, no tienen dinero ni los medicamentos adecuados para aquellos que sufren dolencias crónicas. Al mismo tiempo, no han recibido consultas o información de las autoridades argentinas, ni desde la embajada en Chile ni de la Cancillería.
“Las condiciones climáticas son buenas. Todos estamos sanos, nos están atendiendo muy bien, como si continuáramos el viaje. La higiene es extrema y estamos contenidos. El Capitán informa de forma periódica sobre las novedades que tiene”, dijo Luciana Rossi, una pasajera marplatense que viajó con tres amigos.
“Pero estando a tres horas de Buenos Aires, ahora tenemos 10 días más de navegación. Por lo menos hubieran atendido nuestra situación los países vecinos, pero no”, concluyó la pasajera.
Dejá tu comentario