Frente de la casa del subcomisario Berard, donde ayer a la madrugada cinco delincuentes ingresaron, lo golpearon, robaron y se llevaron dos autos de su propiedad.
La inseguridad ya superó los límites imaginables. Ayer, en un operativo tipo comando, cinco delincuentes asaltaron el chalet de un subcomisario de la Policía Federal en Castelar. Luego de amenazarlo, golpearlo y lastimar a su esposa frente a su hija de 9 años, le robaron dinero, valiosas joyas y electrodomésticos, y escaparon en los dos automóviles de propiedad de la familia.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El hecho ocurrió en la vivienda de la calle Montes de Oca 2887, de la mencionada localidad bonaerense de propiedad del subcomisario Gabriel Berard, oficial de Operaciones de la Superintendencia de Seguridad Metropolitana de Policía Federal.
Tres de los delincuentes, que portaban armas largas (entre ellas, escopetas), entraron al domicilio mientras los otros dos quedaron afuera «de campana». Al ingresar a la vivienda, los asaltantes golpearon al policía y a su mujer, frente a su hija de 9 años. Con la situación controlada, los ladrones permanecieron en la casa unas cuatro horas y tras recolectar todo lo que encontraron de valor, huyeron en los vehículos.
«Me golpearon a mí y a mi esposo con los pies, manos y las armas», dijo la mujer a través del portero eléctrico de su casa, ya que no quiso dialogar con periodistas frente a las cámaras de televisión. Consultada sobre si creía que pudo haber sido una venganza, respondió que «fue un asalto, nada más», como señalando que tuvo características de un robo común.
Inseguridad
Luego del incidente, varios vecinos protestaron por el alto grado de inseguridad que dicen que tiene el barrio, un lugar de casas de muy buen nivel y cuyos moradores, en general tienen importantes autos.
La presidenta del Foro de Vecinos, María Angélica Sosina, dijo que hace tiempo vienen reclamando a la Comisaría que realice tareas de « prevención» y que modifiquen el sistema de patrullaje, porque se hace puntualmente «cada cuarenta minutos» y «los ladrones saben que cuando terminaron de pasar, por cuarenta minutos más van a tener 'zona liberada'».
Dejá tu comentario