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Los investigadores hallaron en poder de los sospechosos gran parte del dinero pagado por la familia de las víctimas y armas de fuego que habrían sido utilizadas para cometer el secuestro.
Fuentes policiales informaron que todo se inició la noche del viernes 30 de diciembre último cuando dos amigos de 16 y 21 años fueron secuestrados en Béccar, partido de San Isidro.
Los jóvenes se habían retirado a las 20.30 de un comercio de la zona y cuando iban a bordo de una camioneta Renault Expres fueron interceptados en el cruce de las calles Marconi y Clarke por tres delincuentes que viajaban en un automóvil Peugeot 405.
Dos de ellos descendieron del auto y, mediante amenazas con armas de fuego, redujeron a las víctimas y abordaron la camioneta. Luego, los obligaron a conducir hasta la villa San Jorge, en San Fernando.
«Allí, los delincuentes los despojaron de todas sus pertenencias y mediante un teléfono celular de una de las víctimas se comunicaron con la familia de ésta para pedir unos cinco mil pesos de rescate», explicó un jefe policial.
Se acordó realizar el pago del rescate en un barrio de monoblocks de San Fernando, a donde se dirigieron dos de los secuestradores mientras el tercero se quedó con los cautivos a bordo de la camioneta.
Cerca de la medianoche, un amigo de la familia entregó el dinero -parte en pesos y el resto en dólares- en el lugar indicado por los captores, quienes posteriormente liberaron a los jóvenes en el acceso a Tigre y la calle Avellaneda, en Virreyes.
Los investigadores lograron determinar que residían en las villas Los Tábanos y El Detalle, de Tigre. En la madrugada del miércoles, personal de la DDI de San Isidro realizó cinco allanamientos en dichos asentamientos y detuvo a cinco personas, tres de ellas acusadas de haber sido los autores del secuestro extorsivo.
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