Denunciaron al "descubridor" del dióxido de cloro como "solución milagrosa" contra el Covid-19 y a quienes lo vendían

Información General

El fiscal Ramiro González radicó una denuncia penal contra un ciudadano alemán que da conferencias promoviendo esa sustancia.

Andreas Ludwig Kalcker, un presunto médico alemán, se hizo conocido en el mundo tras presentarse como el supuesto descubridor del dióxido de cloro como cura del Covid-19. Ahora fue denunciado en la Justicia argentina, junto con un grupo de personas que vendían y distribuían ese producto en el país, a través de publicaciones en redes sociales.

La noticia se conoce días después de que creciera la polémica por su uso entre algunas personas, pese a que no está recomendado por la ANMAT que además alertó por los peligros de consumirlo.

La causa la abrió el fiscal federal Ramiro González, a cargo de la Unidad Fiscal de Investigaciones en Materia Ambiental (UFIMA), creada mediante resolución de la Procuración General de la Nación, quien avanzó en la denuncia contra Kalcker y otro grupo de personas. Quedó radicada en el juzgado de Ariel Lijo por una serie de delitos contra la salud pública.

El fiscal los denunció por delitos que tienen penas de hasta 10 años de cárcel para el “envenenare, adulterare o falsificare de un modo peligroso para la salud” sustancias alimenticias o medicinales destinadas al uso público. Pero si se comprobara que esa sustancia provocó la muerte de una persona, la pena podría alcanzar a los 25 años de prisión.

Dioxido de Cloro CDS.jpg

Kalcker es alemán pero residiría en Suiza. Se presenta como investigador en “biofísica” –terapias alternativas- y promueve el “dióxido de cloro” como una sustancia que consumida en pequeñas dosis sería beneficiosa para la salud. A él se le adjudica ser el “descubridor del ‘MMS’, siglas que en inglés significa ‘Miracle Mineral Solution’, que se comercializan por distintas redes sociales y por internet en el país.

El presunto médico, quien dio una charla en la Argentina sobre los supuestos beneficios del dióxido de cloro, está acostumbrado a la polémica y los intríngulis judiciales. En 2012 fue detenido en España por la Guardia Civil por un supuesto delito contra la salud pública. Daba charlas bajo el título “Un mundo sin cáncer. Lo que tu médico no te está contando”. Recientemente, Youtube retiró de su plataforma uno de sus videos.

La denuncia, a la que accedió Ámbito, también apunta a los argentinos Daniel Leonardo Binello, Daniel Bagalá, Xiomana Tatiana Solnik, Aureliana Manuela Duarte, junto al responsable de un perfil de Facebook que se llama “Semillas Orgánicas”.

Según el expediente, todos ellos “habrían puesto a la venta y/o distribuido y almacenado, con fines de comercialización el compuesto denominado “clorito de sodio”, “Cloruro de sodio” -“CDS”-, y/o “MMS” o “suplemento mineral milagroso”, sustancias que, tal como lo señaló la Administración Nacional de Medicamento, Alimento y Tecnología –ANMAT- resultan prohibidas para la ingesta humana por resultar peligrosa para la salud, disimulando los aquí denunciados su carácter nocivo”.

A criterio del fiscal González, el “relato” de los beneficios de dióxido de cloro “excedió los límites, en el corriente año, cuando una vez declarada la ‘Pandemia Mundial por COVID 19’ por la Organización Mundial de la Salud, el referido Kalcker como algunos de sus seguidores y personas aquí denunciadas, aprovechando el miedo y ansiedad de las personas, comenzaron a publicitar tal sustancia como un remedio para la cura de la enfermedad ocasionada por el virus de Sars CoV-2 (COVID 19)”.

“Los medicamentos o productos que ofrezcan curas a enfermedades, que no se encuentren autorizados o avalados por la autoridad sanitaria, como aquellos que contienen ‘dióxido de cloro’, ‘clorito de sodio’ o sustancias relacionadas revisten riesgos para la salud de los pacientes, en atención a que se desconoce en qué condiciones fueron elaborados, si contienen realmente las sustancias que declaran o contienen sustancias distintas, dañinas o prohibidas si se encuentran bajo supervisión de un profesional de la salud, entre otras cuestiones”, sostuvo.

Cabe recordar que la ingesta de dióxido de cloro se cobró la vida de un niño de 5 años en Neuquén luego de que sus padres le suministraran la sustancia y de un hombre de 50 años en Jujuy.

La polémica resurgió a raíz del caso ocurrido días atrás cuando un juez dispuso, por pedido de su familia, ordenó al sanatorio Otamendi suministrarle dióxido de cloro a un paciente de 92 años internado por Covid-19. A las pocas horas el hombre murió.

Dejá tu comentario