Hace diez años la misma sucursal había sufrido el robo de un millón de dólares, en un asalto en el que terminó involucrado el entonces tesorero.
Un grupo comando integrado por al menos una decena de delincuentes disfrazados de obreros robó esta madrugada 24 cajas de seguridad de una sucursal del BBVA Banco Francés en la localidad bonaerense de San Miguel.
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El atraco fue cometido en la sucursal situada en avenida Presidente Perón al 1226, de esa localidad de la zona noroeste del Gran Buenos Aires, por asaltantes que habrían aprovechado que en el local se realizaban refacciones.
Según indicaron fuentes policiales, se estima que al menos unos diez ladrones trabajaron entre las 0 y las 4:00, aproximadamente, y utilizaron sofisticadas herramientas para apropiarse de uno de los bloques de cajas de seguridad, que arrancaron de la pared.
Hace diez años la misma sucursal había sufrido el robo de un millón de dólares, en un asalto en el que terminó involucrado el entonces tesorero.
Los ladrones ingresaron al denominado "segundo tesoro" de la sucursal, donde había sólo cajas de seguridad y no dinero en efectivo, que se guarda en el tesoro principal.
Desde el banco ya contactaron a los titulares de las cajas de seguridad para iniciar tramitaciones por el seguro a partir del lunes.
Los investigadores no descartan que el robo haya sido facilitado por información previa suministrada por alguna persona vinculada al banco, ya que entre otras circunstancias favorables para el golpe, las cámaras de seguridad de la sucursal no funcionaban por las refacciones que se realizaban.
También, según se supo, se encontraban desconectadas las alarmas, circunstancia que no habría sido avisada a la Policía.
Los delincuentes, además, ingresaron al banco con ropas de similares colores a los que utilizaban los operarios que habían iniciado las refacciones.
El ingreso, que podría haber sido interpretado por personal de seguridad como un cambio de turno, fue seguido por la utilización de armas cortas, con las que los asaltantes redujeron a obreros y guardias de seguridad, a los que encerraron en una oficina.
Los delincuentes también utilizaron máscaras para ocultar la identidad y guantes para no dejar huellas en el banco asaltado.
Una fuente policial indicó que la caja fuerte, de un peso cercano a la tonelada, fue cargada en un carro montacargas tipo "Clark" y los asaltantes escaparon tras destrozar una pared del edificio.
Los investigadores estiman que será difícil calcular el botín, ya que tendrá que tomarse la declaración de cada uno de los depositantes, que suelen guardar en las cajas de seguridad, desde dinero hasta joyas, pasando por otros valores y documentos.
En el caso tomó intervención la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) descentralizada 18 de Malvinas Argentinas, que depende del Departamento Judicial de San Martín.
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