El juez federal Norberto Oyarbide reveló esta mañana que el adolescente de 15 años que hizo un llamado intimidatorio diciendo que había una bomba en el Colegio Carlos Pellegrini reclamó también que "deje el cargo el rector" de esa escuela, por lo cual su accionar podría quedar encuadrado en el delito de "coacción".
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"En principio, lo que hay es una intimidación pública, pero creo que el caso podría quedar enrolado de otra manera, que tiene que ver con una figura que es la de coacción", señaló el juez, al hablar con los periodistas en la puerta de su casa.
Ese delito, según explicó el juez, contempla penas que van desde los 2 a los 4 años de cárcel, aunque el propio magistrado reconoció que el chico de 15 años "es inimputable" por su edad y en función de eso deberá resolver su situación.
Cuando se refirió a las amenazas que hizo el adolescente -para lo cual el chico utilizó el teléfono celular de su madre-, el juez que entiende en la causa señaló: "se profiere una amenaza y se solicita a quien recibe la amenaza que abandone el cargo el rector del Pellegrini".
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