El derrumbe se produjo en la intersección de Triunvirato y Mendoza
El dueño del gimnasio que ayer se derrumbó, Pablo Galli, señaló que por las obras que se realizaban al lado del lugar había hablado con el encargado de la construcción y que él le había dicho "que no iba a pasar nada". "Es un caso de negligencia", afirmó.
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En diálogo con un noticiero, el dueño del gimnasio relató que "todo el edificio se derrumbó a la vez". "No hubo ningún aviso: yo sentí que todo vibraba mucho y eso me dio miedo", señaló Galli y dijo que en el momento del derrumbe había alrededor de 15 personas.
El dueño del gimnasio habló desde el hospital donde está internado y desde allí dijo que "en un momento golpeaban tanto que todas las máquinas y las paredes vibraban".
Galli contó que "sólo quería que todo terminara: tenía el cuerpo apretado entre piedras" y que durante todo el día de ayer estuvo en estado de shock "pero lo único que me preocupaba era cómo estaban los demás". "Los bomberos me trajeron a la vida otra vez", finalizó.
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