Benedicto XVI realizando el lavado de pies a 12 personas.
Benedicto XVI inició hoy formalmente las celebraciones de la Semana Santa en la basílica de San Juan de Letrán, con la misa "In Coena Domini" (la cena del Señor), tras haber oficiado por la mañana, en San Pedro, la Misa Crismal, en honor del Espíritu Santo.
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"Una persona sin amor está a oscuras en su interior", dijo el Papa, quien agregó que "sólo el amor de Dios puede volver inmaculados nuestros vestidos", durante la misa crismal.
Los hábitos del sacerdote "son una profunda expresión simbólica de lo que significa el sacerdocio", destacó el Papa, pero "cuando nos acercamos a la liturgia para actuar en la persona de Cristo, todos advertimos lo lejos que estamos de Él, cuánta suciedad hay en nuestra vidas", dijo al clero reunido en la iglesia.
"Solamente Él puede darnos el vestido festivo, hacernos dignos de presidir su mesa, de estar a su servicio", añadió.
El Papa, con la consagración del santo óleo, inició las celebraciones del Jueves Santo, que luego continuaron en la basílica de San Juan de Letrán, catedral de Roma, donde celebró la misa "in coena Domini" (de la cena del Señor), en su condición de obispo de la ciudad.
El óleo consagrado será usará para los bautismos y las extremaunciones, hasta la próxima Pascua.
Tras citar al escritor ruso Lev Tolstoy, Benedicto XVI explicó que, "del mismo modo que en el bautismo se dona un 'intercambio de vestidos', un intercambio de destinos, una nueva comunión existencial con Cristo, también el sacerdocio se da un intercambio: en la administración de los sacramentos, el sacerdote actúa y habla 'in persona Christi'".
Benedicto XVI reiteró el mensaje de imitar a Jesucristo y "aprender de su amor para vencer la suciedad de la vida propia" al realizar el tradicional lavado de los pies a doce hombres, en conmemoración del gesto de Jesús a sus discípulos en la última cena, en la catedral romana.
El rito y la misa celebrados en la Basílica de San Juan Letrán contó con la asistencia de cardenales, obispos, representantes diplomáticos y numerosos fieles.
En la homilía el Papa comparó la cena pascual del mundo judío con la que se convirtió en la misa del Jueves Santo para los cristianos.
Al menos 108 redes televisivas de 67 países transmitirán por satélite el mensaje y la bendición "Urbi et Orbi" (a la ciudad y al mundo) del domingo de Pascua, informó el Pontificio Consejo de las Comunicaciones Sociales.
También será transmitida en directo la misa pascual en la Basílica de San Pedro, que comenzará a las 10.30 locales.
En tanto, turistas de todo el mundo llegan a la capital italiana para participar de los festejos de la Semana Santa, en particular del Vía Crucis previsto el viernes en el Coliseo romano.
El rito que recrea la pasión y muerte de Jesucristo será emitido, como cada año, en 67 canales de televisión de 41 países, a partir de las 21.15 locales.(ANSA).
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