El último informe anual del Comité para la Prevención de la Tortura advierte que la población en comisarías del país creció un 145% entre 2016 y 2023.
Condenas que se cumplen en comisarías en todo el país, celdas cada vez más pequeñas y detenidos que hacen sus necesidades en una botella o bolsa.
La provincia de Tucumán encabeza la lista con un 426 por ciento de ocupación de establecimientos policiales.
El último informe anual del Comité para la Prevención de la Tortura advierte que la población en comisarías del país creció un 145% entre 2016 y 2023.
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La utilización de los espacios de encierro policial es un efecto derivado del colapso de las unidades penitenciarias.
La provincia de Tucumán encabeza la lista con un 426% de ocupación de establecimientos policiales, seguido de Santa Fe con un 205 por ciento y la provincia de Buenos Aires, con un 188%.
En las cárceles ya no hay espacio y muchos detenidos cumplen su condena en las comisarías. Esto genera graves problemas para los oficiales de policía que, tal como relatan en las inspecciones, no quieren y no están preparados para albergar tantos detenidos, según el informe del Comité.
Otro problema es el Régimen de Aislamiento en las cárceles, llamada la "prisión dentro de la prisión". Un régimen de sanciones que se propaga cada vez más.
Hay personas que permanecen aisladas totalmente en celdas muy muy pequeñas durante meses vulnerando todo tipo de normativa nacional e internacional.
En Argentina, el encierro penal tiene una derivación particular: el grave hacinamiento de las comisarías en la mayor parte del país.
Por la falta de plazas penitenciarias, en la mayoría de las provincias muchas personas privadas de la libertad permanecen meses, años y en algunos casos cumplen hasta la totalidad de la condena en comisarías que deberían ser para estadías breves.
Entre 2016 y 2023 la población en comisarías creció el 145%, casi el triple del incremento en unidades penitenciarias para ese mismo lapso que alcanzó el 48,5%.
Al 31 de diciembre del 2023 se encontraban alojadas 13.287 personas en comisarías, sub comisarías, alcaidías y otro tipo de dependencias policiales del país. En 2016 había 5422 personas alojadas por lo que la privación de la libertad en ese ámbito creció un 145% y en las cárceles un 48,5%.
Muchas dependencias policiales deben refuncionalizar espacios que tenían para otros fines tales como oficinas, cocinas, pasillos o patios.
En relación a las deficiencias de mantenimiento e higiene, se registraron personas alojadas con cuadros infecciosos severos producto de la presencia de plagas, hongos, entre otras afectaciones a su salud. En algunas provincias se registran niveles de alojamiento similares entre el ámbito penitenciario y el policial.
Esta situación está en sintonía con la mayoría de las reformas legislativas regresivas en materia penal.
En los últimos años, en nuestro país, el uso del aislamiento solitario se ha incrementado significativamente en las cárceles. Se trata de un régimen que consiste en alojar a una persona durante varios días en una celda muy reducida.
Las normas internacionales establecen que nadie debe estar en ese régimen más de 15 días ininterrumpidos. Este criterio ha sido incorporado en la Ley Nacional de Ejecución Penal.
El Comité en sus inspecciones detectó situaciones de extrema gravedad y confinamientos que se prolongan durante meses.
Además, detectó:
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