Los reyes Felipe VI y Letizia decidieron aplazar recién para el 19 de septiembre la fecha de recepción a la selección de fútbol, en lo que fue leído como una fuerte toma de distancia del presidente de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), Luis Rubiales, envuelto en un escándalo por haberle dado un beso en la boca a una jugadora en los festejos del título Mundial en Australia y Nueva Zelanda.
Escándalo en España por Rubiales: hasta la Corona pide su renuncia
La Casa Real aplazó para el 19 de septiembre la recepción a las jugadores campeonas del mundo, lo que se interpretó como un "distanciamiento" del presidente de la Federación Española de Fútbol.
-
Aumento de la Ayuda Escolar ANSES: quiénes cobrarán más de $110.000 y cuándo se paga
-
Máxima de 27 grados y clima agradable: cuándo volverán las lluvias al AMBA
Luis Rubiales.
La Casa Real fijó recién para el 19 de septiembre la recepción de los reyes Felipe y Letizia a la delegación campeona, para celebrar su victoria, lo que evidencia que se han marcado distancias respecto de Rubiales, quien resiste dimitir pese a los múltiples pedidos en ese sentido.
Según se interpretó, dejar prácticamente un mes entre la victoria de la selección nacional de fútbol femenino y la recepción en el Palacio de la Zarzuela, da muestras de la incomodidad que produce una foto con Rubiales en estos momentos.
El escándalo de Rubiales en la ceremonia
Rubiales se negó a dimitir el viernes por besar en la boca a la futbolista Jenni Hermoso tras la victoria de España en la Copa Mundial, avivando la ira entre las jugadoras y los ministros del Gobierno que denunciaron sus acciones como un comportamiento machista inaceptable.
El viernes, en una asamblea de urgencia de la RFEF, Rubiales se quejó de que el "falso feminismo (...) me está intentando matar" y describió el beso como un pico "espontáneo, mutuo, eufórico y consentido".
"¿Un pico consentido es para sacarme de aquí? Yo agradezco que en ese aspecto estar en España me dará la posibilidad de poder defenderme y llegar hasta el final. Quien me conoce sabe que voy a luchar hasta el final", dijo el dirigente, provocando los aplausos de un público mayoritariamente masculino.
Las críticas al comportamiento de Rubiales han aumentado a lo largo de la semana. El incidente se produjo mientras las jugadoras recibían sus medallas tras vencer el domingo a Inglaterra por 1-0 en la final del Mundial, en Sidney, Australia.
Mientras las jugadoras pasaban, Rubiales agarró a Hermoso por la cabeza y le plantó un beso en la boca. Lo que se aprecia es sorpresa por parte de la jugadora, que no atinó a reaccionar.
La reacción del gobierno español
El Gobierno ha dicho que llevará el incidente ante un tribunal deportivo donde, si se demuestra que el beso no fue consentido, podría ser juzgado en virtud de una ley de violencia sexual introducida por los socialistas el año pasado.
El discurso de Rubiales en la asamblea de la RFEF suscitó la condena inmediata de la ministra de Trabajo en funciones, Yolanda Díaz, quien lo calificó de "inaceptable".
"El Gobierno debe actuar y tomar medidas urgentes: se acabó la impunidad para las acciones machistas. Rubiales no puede seguir en el cargo", escribió Díaz en redes sociales.
La ministra de Igualdad en funciones, Irene Montero, dijo que la Fiscalía General del Estado y el Consejo Superior de Deportes deben actuar para proteger a Hermoso.
Las cuestiones de género se han convertido en un tema destacado en España en los últimos años. Decenas de miles de mujeres han participado en marchas en las calles para protestar contra los abusos sexuales y la violencia.
El Gobierno de coalición liderado por los socialistas ha presidido una serie de reformas legales, como las relativas a la igualdad salarial, el aborto, el trabajo sexual y los derechos trans.
Rubiales, de 46 años, aseguró en su intervención que fue Hermoso quien inició el contacto físico al levantarle del suelo por las caderas. Dijo que le preguntó si podía darle "un piquito" y ella respondió "vale".
"Esto es inaceptable. Se acabó. Contigo compañera, Jenni Hermoso", dijo en la red social X, antes conocida como Twitter, su compañera Alexia Putellas.
Algunos jugadores masculinos también protestaron. Borja Iglesias, del Real Betis dijo que no se presentaría a la selección "hasta que las cosas cambien y este tipo de actos no queden impunes
En la final del domingo, también se vio a Rubiales agarrándose la entrepierna en señal de celebración mientras estaba junto a la reina Letizia en un palco del estadio, por lo que pidió disculpas el viernes.
Por su parte, la FIFA abrió el jueves un expediente disciplinario contra Rubiales, después de que Hermoso afirmara el miércoles en un comunicado que su sindicato estaba trabajando para defender sus intereses y pidiera que este tipo de actos "no queden impunes".
El sindicato de futbolistas FIFPro dijo en un comunicado que había escrito a la UEFA, donde Rubiales es vicepresidente, solicitando que también iniciara un procedimiento disciplinario.
"Estoy abochornado ante la vergüenza que sigue suponiendo para el fútbol español tener un presidente de la RFEF que sigue aferrándose al cargo", dijo el presidente de FIFPro, David Aganzo.





Dejá tu comentario