Las tomas continúan en más de 40 colegios porteños
Estudiantes de escuelas secundarias, terciarias, de centros universitarios, docentes y padres marcharon al Ministerio de Educación porteño en reclamo de la suspensión de la reforma a la currícula elaborada por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires para el nivel medio.
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La movilización se concretó en vísperas de la segunda convocatoria de la jueza Elena Liberatori tanto a los estudiantes -que tomaron unas 40 escuelas secundarias- como al ministro del área, Esteban Bullrich, para iniciar un canal de diálogo que destrabe el conflicto que lleva más de 15 días.
La manifestación, que según los estudiantes duplicó en convocatoria del jueves pasado, llegó pasadas las 17.30 a las puertas de la cartera educativa porteña, en Paseo Colón al 200.
En este marco, los estudiantes se reunieron en asamblea y los delegados de los institutos de formación docente Joaquín V. González y Manuel Belgrano informaron que están tomados "todos los terciarios".
Sabrina Alvarez, del centro de estudiantes del Joaquín V. González, dijo que la reforma curricular también los perjudica porque "nos quieren imponer un único plan de estudios por carrera para la Capital Federal y de esa manera se deja de lado la impronta de cada institución y se anula nuestra autonomía".
Esta situación, "también implica el cierre de cursos, cambio de materias y pérdida de trabajo docente porque más de la mitad de los profesores no son titulares y no hay obligación de contratarlos", dijo Alvarez.
La marcha arrancó como el jueves pasado desde la Plaza Pizzurno, frente a la sede del Ministerio de Educación de la Nación, con los estudiantes portando carteles que identificaban su reclamo y animando el camino con el sonar de los bombos y el rítmico movimiento de un dragón.
El defensor general de la ciudad Roberto Gallardo, patrocinante de los actores que presentaron la cautelar para que actúe Liberatori, dijo que el hecho de que se restablezcan las conversaciones "depende de la voluntad política del ministro Bullrich".
"Lo que se pretende es abrir un canal de diálogo institucional, superar la informalidad de las charlas en las escuelas que está realizando el Ministerio y que se dé a través de los centros de estudiantes, con un cronograma anticipado de encuentros", sostuvo Gallardo.
Esas reuniones "deberían ser monitoreadas por un veedor judicial para verificar los avances y que se labre un acta tras cada encuentro, donde consten los acuerdos y los disensos a los que se vayan arribando", opinó.
"Si hay acuerdo sobre estos puntos podemos afirmar que están dadas las condiciones para un diálogo y el levantamiento de las tomas, si no hay acuerdo se perdería una oportunidad y el conflicto seguiría", remarcó el defensor general.
Gallardo consideró que el gobierno porteño "tiene presente que no le conviene que el conflicto se expanda. Los estudiantes ya han obtenido un triunfo bastante claro al logar sentar a Bullrich frente a ellos con una acción judicial".
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