Los abogados Alfredo Gascón y Miguel Ángel Molina renunciaron a la defensa de Facundo Moyano en la causa en la que el dirigente es investigado por presuntas lesiones leves y privación ilegítima de la libertad en un contexto de violencia de género contra su expareja, Candela Arizaga.
Los letrados atribuyeron su decisión a la existencia de “desavenencias insalvables en la estrategia de defensa”. Tras su apartamiento, Moyano designó como nuevos representantes a Alejandro Valle y Darío Saldaño, quienes se presentaron durante la noche del viernes en el expediente.
El cambio se produjo después de que Gascón y Molina solicitaran una revisión de las medidas cautelares que pesan sobre el dirigente. La defensa había planteado la posibilidad de flexibilizar las restricciones al considerar que el escenario de la investigación se había modificado a partir de las pruebas incorporadas.
La fiscal Florencia Nocerez, de la Fiscalía de Género Norte, resolvió mantener las medidas sin modificaciones. De esta manera, Moyano no puede acercarse a menos de 300 metros de Arizaga ni comunicarse con ella por ningún medio.
Facundo Moyano volverá a ser indagado
En paralelo con el cambio de abogados, la Fiscalía dispuso que Moyano sea convocado nuevamente a declaración indagatoria para determinar si incumplió la prohibición de contacto establecida en el expediente.
La medida busca establecer si existió al menos una comunicación o un encuentro con Arizaga mientras se encontraban vigentes las restricciones judiciales. En caso de comprobarse, el dirigente podría ser investigado por el delito de desobediencia.
Hasta el momento, la fiscal no aceptó la flexibilización solicitada por la defensa, pero tampoco dispuso un endurecimiento de las cautelares. Las restricciones continuarán vigentes mientras avanza la investigación.
Arizaga evitó confirmar públicamente si mantuvo contacto con Moyano durante ese período. En una entrevista televisiva, aseguró además que ya no se considera en pareja con el dirigente y manifestó que espera poder conversar con él para aclarar distintas situaciones personales.
Cómo comenzó la causa contra Facundo Moyano
La investigación se inició a partir de un episodio ocurrido durante la madrugada del 4 de agosto en el barrio porteño de Belgrano. Arizaga salió del edificio donde vive Moyano y fue interceptada por agentes de la Policía de la Ciudad.
Uno de los efectivos declaró que la joven manifestó que su pareja la había golpeado y retenido contra su voluntad. A partir de ese testimonio, Moyano fue detenido y trasladado a una dependencia policial, aunque recuperó la libertad horas después bajo medidas cautelares.
La causa quedó abierta por los presuntos delitos de lesiones leves y privación ilegítima de la libertad en un contexto de violencia de género.
Posteriormente, Arizaga negó haber sufrido agresiones físicas o psicológicas y rechazó haber sido privada de su libertad. También presentó escritos en los que expresó su intención de retomar el vínculo y pidió que se revisaran las restricciones.
Pese a esos planteos, la Fiscalía mantuvo la prohibición de acercamiento y contacto. Ahora, la investigación deberá determinar si las medidas fueron respetadas y si existen elementos suficientes para sostener las acusaciones formuladas al comienzo del expediente.