Gerardo Romano evitó que un ladrón sea linchado en pleno barrio de Palermo.
El actor Gerardo Romano evitó que un ladrón termine linchado en el barrio porteño de Palermo después de haberle robado un reloj de oro a una turista junto a un cómplice "motochorro" en cercanías de la concurrida plaza Serrano.
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No corrió la misma suerte un delincuente que se tiroteó con un policía en Gregorio de Laferrere y que recibió una dura golpiza de parte de vecinos cuando se le terminaron las balas, después de haber herido tanto al efectivo como al hijo del uniformado, de apenas 10 años, durante una "entradera".
En Palermo, Romano contó que escuchó gritos y cuando levantó la mirada observó a un ladrón que estaba siendo perseguido por un policía tocando silbato y "con la pistola en la mano", dijo que en ese momento el delincuente se entregó, pero que un grupo de vecinos se acercaron para golpearlo.
"Se entregó y pedía (auxilio) porque se le venía la noche", contó el actor en declaraciones periodísticas, tras el incidente registrado alrededor de las 14:00 de este miércoles feriado en Costa Rica y Jorge Luis Borges, en el corazón de Palermo Viejo. En referencia a si evitó que el ladrón sea linchado por los vecinos, Romano dijo: "Colaboré bastante con eso".
"Me quedé al lado del tipo para evitar lo que se venía, porque se veía", dijo el actor, en referencia a un linchamiento. Un vecino contó que "la gente estaba como eufórica y quería arreglar las cosas por mano propia".
Otro testigo del hecho señaló que "hubo un momento de mucha tensión, porque lo querían linchar". Romano también relató que "las cosas que le decía la gente (al ladrón) eran terribles".
También contó que hasta una persona "con un machete, de esos que se usan para cortar caña se acercó" con aparentes intenciones de agredir al ladrón. Por otro lado, en la localidad bonaerense de Gregorio de Laferrere se produjo otro incidente violento, donde los vecinos lincharon a un delincuente luego de caer herido tras un tiroteo con la Policía.
Tras resistir a los tiros el robo de su moto, un policía terminó herido en un pie, mientras que uno de los proyectiles en el intercambio de balazos con los delincuentes rozó uno de los glúteos de su hijo, de 10 años.
Cuando al ladrón, que también se movilizaba en una moto junto con un cómplice, se le acabaron las balas en el marcador, el policía comenzó a perseguirlo, pero vecinos del barrio lograron alcanzarlo antes y lo golpearon ferozmente, según dijeron testigos en declaraciones a la prensa. Uno de los vecinos contó: "Le dieron para que tenga y por unos cuantos años".
"Acá tenemos que hacer justicia por mano propia, es una locura, pero la gente del barrio está cansada, no solamente acá, está pasando en todas las provincias", dijo otro de los vecinos. El efectivo herido y su hijo fueron derivados al Hospital Churruca, para su atención, mientras que el delincuente resultó detenido.
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