22 de mayo 2008 - 00:00
Grupo comando ataca un country en Escobar
-
Cancelaciones en el tren Roca: un hombre armado tomó de rehén a una mujer en la estación de Temperley
-
El ataque cibernético que impactó en IPS: alerta para los jubilados y pensionados
Frente del acceso al
country donde se perpetró
el confuso hecho del
martes por la noche
(arriba). La señora María
Elena Freitas, protagonista
directa de lo ocurrido
(abajo).
Como el hombre no se hallaba en su casa, ya que estaba en su lugar de trabajo, su mujer fue hasta la guardia y los hombres le dijeron que se trataba de un procedimiento por drogas, que estaba incomunicada y que tenían que entrar a su casa.
«Empiezo a preguntar de qué se trataba el allanamiento, les pedía que me expliquen cuál era la orden, que me la muestren. Entonces me dicen ' quedate ahí y callate, ya te vamos a explicar. Vamos para tu casa'. Yo ahí empecé a los gritos y les decía 'Yo a mi casa no voy'», contó Freitas.
En ese momento, los hombres extrajeron armas y amenazaron a los dos vigiladores (custodios a los que desde hace algunas semanas se les prohibió portar armas); luego ocurrió lo mismo con los que estaban en la garita y finalmente ingresaron una de las camionetas al predio y la otra, en la que había otras personas, quedó en la puerta.
Freitas contó que la quisieron llevar hasta la camioneta y por eso comenzó a defenderse a los gritos y forcejeos, por lo que la atacaron a «trompadas y patadas». En medio de los golpes, la mujer cayó al piso y ahí los agresores la maniataron con precintos plásticos, al igual que a los vigiladores, y la arrastraron hasta la garita.
La mujer relató que en medio de las agresiones los delincuentes le dijeron que era «amiga de Di Zeo» y que ella les preguntó quién era porque no lo conocía.
«Me lo nombraron, pero yo les decía 'no puede ser, debés estar equivocado'. Nosotros somos socios de Boca, tenemos un abono (en la Bombonera) que pagamos por año, pero a la hinchada nunca vamos», dijo Freitas. En medio del alboroto los delincuentes se pusieron nerviosos y abandonaron el lugar.




Dejá tu comentario