Restos fósiles con 145 millones de años de antigüedad, en su mayor parte de animales marinos del período jurásico, fueron encontrados en el departamento mendocino de Malargüe en "excelente estado de conservación".
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Así lo reveló el paleontólogo local Ángel Praderio, quien explicó que el hallazgo fue concretado por un puestero de la citada zona.
Entre los fósiles encontrados, según explicó el paleontólogo al Diario Uno, de Mendoza, se destacan un ictiosaurio juvenil, el caparazón de una tortuga marina y al menos una decena de reptiles prehistóricos.
El nuevo yacimiento paleontológico, que se agrega a varios otros descubrimientos de dinosaurios y reptiles hallados en el sur de Mendoza, surgió en la localidad El Manzano, entre Los Molles y El Alambrado, a unos 86 kilómetros al suroeste de la villa cabecera de Malargüe.
"Llegamos al lugar gracias al dato aportado por el puestero Julio Palaveccino, quien le había comentado la existencia de los fósiles al intendente Raúl Rodríguez" en sus habituales visitas al campo, indicó Praderiol Diario Uno.
En sólo un par de horas y en un radio de un kilómetro se detectaron restos de diez criaturas marinas, muchos invertebrados (caracoles y bivalvos), y dos joyitas que estaban expuestas a la superficie: una tortuga marina y un ictiosaurio juvenil del período Jurásico Superior.
La antigüedad es cercana a los 145 millones de años, cuando un enorme mar inundaba buena parte del norte neuquino hasta el sur de Mendoza.
"Como está todo muy erosionado, y un arroyo cercano lavó la superficie, el afloramiento mostró claramente los restos que estaban allí en excelente estado de preservación", explicó el paleontólogo, quien trabaja en el Museo de Historia Regional de esta ciudad.
Según indicó, tanto los restos de la tortuga con su parte dorsal y ventral, de unos 40 centímetros de diámetro, como los del antiguo reptil marino, "están totalmente completos en medio de roca caliza".
"El puestero había dicho que había visto fósiles en el predio de su campo que le habían llamado la atención. De ahí que armamos la típica incursión para un monitoreo sin muchas expectativas, aunque terminó siendo un sitio extraordinario", añadió el especialista.
Por el momento, sólo se pudo extraer del lugar la caparazón de tortuga, el cráneo del ictiosaurio y algunas piezas vertebradas y partes del miembro anterior de otro animal marino.
Sin embargo, la importancia del yacimiento motivó al Museo Regional a planificar una campaña paleontológica para cuando pase el frío.
El objetivo es terminar de extraer la totalidad de restos de los doce ejemplares hallados hasta el momento.