Un campesino del norte de Italia fue condenado a pagar una multa de 200 euros porque su gallo cantaba al alba despertando a los vecinos, indicaron el miércoles varios medios locales.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Ante el juez, el campesino de la pequeña localidad de Malles, cerca de Trento (nordeste de Italia), contó que debido a las protestas de sus vecinos había tenido que sacrificar cuatro gallos.
"Pero necesito al menos un gallo en el gallinero", se justificó. Pese a ello, el juez lo condenó a pagar la multa. La asociación de agricultores de la región anunció que recurrirá esa medida.
Dejá tu comentario