La Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES) confirmó el esquema de pagos para julio donde un grupo de beneficiarios quedan excluidos del bono extraordinario de $70.000. Solo recibirán el ajuste por movilidad del 2,1% sobre sus haberes.
El organismo confirmó que el refuerzo extraordinario se focaliza en un grupo específico de titulares. Conocé los detalles.
ANSES definió que los jubilados con haberes superiores a la mínima no recibirán el bono de $70.000 en julio.
La Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES) confirmó el esquema de pagos para julio donde un grupo de beneficiarios quedan excluidos del bono extraordinario de $70.000. Solo recibirán el ajuste por movilidad del 2,1% sobre sus haberes.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Esta medida se aplica a las escalas medias y altas del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) y busca concentrar el apoyo estatal en los sectores de menores recursos.
Los jubilados ordinarios, ordinarios por moratoria y aquellos con haberes superiores a $411.867,96 brutos no accederán al refuerzo de $70.000. El criterio de exclusión se basa en el umbral de la jubilación mínima actualizada. Quienes perciban más de ese monto verán únicamente el incremento porcentual del 2,1% en sus liquidaciones.
Este grupo incluye a titulares con carreras contributivas largas o haberes que superan el piso básico. ANSES procesó las liquidaciones diferenciando entre prestaciones mínimas y superiores para aplicar el bono solo donde corresponde.
Los beneficiarios con múltiples prestaciones, como jubilación ordinaria más pensión por viudez, también quedan fuera si el total supera el límite establecido.
El ajuste del 2,1% se calcula según la fórmula de movilidad y se aplica directamente sobre los haberes. En escalas medias y altas, este porcentaje genera incrementos más significativos que en los mínimos. Por ejemplo, una jubilación de $800.000 brutos recibirá un aumento cercano a los $16.800, mientras que una cercana al tope máximo verá una suba mayor.
La jubilación máxima se reconfigurará cerca de $2.770.000 brutos tras el ajuste. Este tope marca el límite para prestaciones contributivas sin regímenes especiales. El incremento porcentual se deposita automáticamente en las cuentas de los titulares.
Sin el bono, los haberes más elevados dependen exclusivamente de la movilidad para sostener su valor frente a la inflación.
Los jubilados que combinan una jubilación ordinaria con una pensión por viudez o similar superan el umbral mínimo en la mayoría de los casos. Por eso, no reciben el bono de $70.000.
ANSES considera el ingreso total para determinar la elegibilidad. Solo si el haber combinado queda por debajo del piso establecido podrían acceder al refuerzo.. Esta regla evita superposiciones de beneficios. Los titulares deben verificar sus liquidaciones en Mi ANSES para confirmar el monto que se depositará.
Los pagos para este sector se realizan en la segunda quincena de julio, con un cronograma por terminación de DNI. Las fechas comienzan el jueves 23 para DNI terminados en 0 y 1, y continúan escalonadamente hasta finales de mes. Esto permite una distribución ordenada y evita saturación en los bancos.
ANSES ratificó que el bono se mantiene focalizado en haberes mínimos, PNC y PUAM. Los jubilados de ingresos medios y altos percibirán solo el ajuste por movilidad, que se acredita de manera automática junto con los descuentos habituales por obra social.
Para consultar el desglose, los beneficiarios ingresan con su CUIL y Clave de la Seguridad Social a la plataforma oficial. Ahí aparecen el haber base actualizado, el porcentaje aplicado y el monto final sin el refuerzo extraordinario. Cualquier duda se resuelve en oficinas o por la línea 130.
El esquema busca equilibrio en el sistema previsional. Mientras los sectores más vulnerables reciben el apoyo extra, las escalas superiores dependen del incremento porcentual que refleja la evolución económica. Esta diferenciación se repite mensualmente según los indicadores de inflación y se ajusta en cada liquidación.