El deterioro que atravesaba Diego Maradona en los días previos a su muerte quedó nuevamente expuesto durante el juicio por su fallecimiento. Aníbal Domínguez, uno de los custodios que convivió con el exfutbolista durante su internación domiciliaria, declaró que el exjugador comía muy poco, sufría de incontinencia urinaria y permanecía gran parte del tiempo acostado en la cama. Su testimonio formó parte de una nueva audiencia del proceso que investiga la actuación del equipo médico que estuvo a cargo de su tratamiento.
Maradona falleció el 25 de noviembre de 2020, a los 60 años, mientras se recuperaba en una vivienda de Tigre luego de haber sido sometido a una neurocirugía. La autopsia determinó que murió como consecuencia de un paro cardiorrespiratorio asociado a un edema pulmonar.
Durante su declaración, Domínguez explicó que trabajaba con Maradona desde 2015 y que permaneció junto a él en la casa hasta el 22 de noviembre. Según relató, el estado físico del exfutbolista era preocupante. "Tenía retención de líquido, estaba hinchado", afirmó, al tiempo que recordó que casi no se alimentaba, tenía dificultades para controlar la orina, permanecía durante largas jornadas sin levantarse de la cama y presentaba signos de abstinencia de alcohol.
El custodio también describió cómo era la convivencia en esos últimos días. "Diego estaba de mal humor, trataba mal a todo el mundo", declaró. Además, aseguró que era muy difícil lograr que se levantara para bañarse o que aceptara comer: "Se iba encima, no llegaba al baño".
En su testimonio, Domínguez contó que mantenía contacto permanente con Leopoldo Luque, médico personal de Maradona y principal acusado en la causa. Según dijo, en varias oportunidades le pidió que se acercara a revisar al paciente porque le preocupaba su estado. "Tenía que venir y no estaba viniendo", sostuvo.
Un custodio declaró en el juicio que Maradona pasaba sus días postrado y comía muy poco.
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Juicio por Maradona: audios, nuevas declaraciones y el rol del equipo médico
El juicio también tiene como imputados a otros seis integrantes del equipo de salud, todos acusados de homicidio con dolo eventual, al considerar la Fiscalía que conocían el riesgo que corría Maradona y, aun así, no actuaron de manera adecuada. Todos rechazaron las acusaciones y sostienen su inocencia.
Domínguez remarcó además que, por la reciente operación a la que había sido sometido Maradona, debía existir una supervisión médica constante. "Diego recién se había operado, tenía que haber alguien ahí responsable. Luque era médico y amigo de él; a Luque lo echaba, lo ha llegado a escupir y él esperaba un rato y volvía y hablaban", expresó.
En la audiencia también se escucharon audios enviados por el custodio a Luque el 20 de noviembre de 2020. En esos mensajes advertía que Maradona estaba "perdido y tenía temblores", un cuadro que ambos vinculaban con la abstinencia de alcohol. Pese a eso, Domínguez recordó que esa misma noche el exfutbolista pidió salir a recorrer la zona en camioneta y finalmente accedieron a llevarlo.
Sobre el trato cotidiano con Maradona, el custodio explicó que era muy difícil imponerle límites. "Uno no podía chocar con Diego y decirle que no porque era peor. El jefe era Diego", afirmó ante el tribunal, donde presenciaban la audiencia Dalma y Gianinna Maradona.