Investigadores de la Universidad de Standford descubrieron en pruebas de laboratorio que gusanos redondo alimentados con grasas saludables vivían alrededor de un 35% más que los que siguieron una dieta tradicional.
Investigadores de la Universidad de Standford descubrieron en pruebas de laboratorio que gusanos redondo alimentados con grasas saludables vivían alrededor de un 35% más que los que siguieron una dieta tradicional.
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Hay una estrecha relación entre alimentación y atención, concentración y memoria. Ahora, una nueva investigación también constata los buenos efectos de la dieta mediterránea, que se basa en el gran consumo de frutas, verdura y legumbres.
El estudio permitió constatar que las personas de edad avanzada con sobrepeso u obesidad y con un alto grado de adherencia a la dieta mediterránea, preservan su rendimiento cognitivo e, incluso, mejoran sus capacidades al cabo de tres años.
Entre los alimentos para potenciar la atención y la memoria destacan los ácidos grasos omega-3, los flavonoides, diferentes vitaminas (B12, E y K) y minerales (yodo, hierro o magnesio).
Usando el gusano redondo Caenorhabditis elegans, los investigadores descubrieron dos beneficios del ácido oleico: protege las membranas celulares del daño por oxidación de lípidos y aumenta la cantidad de dos componentes celulares clave llamados orgánulos.
Esos efectos marcan una diferencia significativa, ya que los gusanos redondos alimentados con ácido oleico vivieron alrededor de un 35% más que aquellos que siguieron una dieta más tradicional.
Seguidamente, te damos 3 alimentos para mejorar la actividad del cerebro:
El salmón, la sardina o el chicharro son ricos en omega-3, ácidos grasos saludables que necesita el cerebro y que ayudan a reforzar sus conexiones neuronales. De hecho, los ácidos grasos omega-3 contribuyen a mejorar la memoria y reducen los riesgos de padecer enfermedades como el Alzheimer o la demencia. Un tipo de omega-3 hallado en el salmón interfiere con la formación de lesiones cerebrales que conducen al Alzheimer.
Esta fruta tiene un alto contenido en grasas monoinsaturadas que ayudan a potenciar la actividad neuronal y a mejorar la atención. Este tipo de grasas saludables tiene la función de limpiar las arterias, garantizando, de esta forma, que llegue al cerebro y al corazón la sangre necesaria para que ambos órganos funcionen a pleno rendimiento. Además del omega 3, el aguacate es rico también en vitaminas y antioxidantes.
Espinacas, col rizada y otras verduras de hoja verde tienen un alto contenido en antioxidantes que incluyen vitaminas C, E y A, los cuales ayudan a frenar el deterioro cognitivo. El consumo de brócoli, rico en vitamina K, junto con el de las coles de Bruselas y otras verduras verdes, ha obtenido buenos resultados en tratamientos para el Alzheimer. Se señala que las personas mayores con más vitamina K retienen más información y realizan mejores discursos.
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